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La mala costumbre de buscan show en el futbol
Gilberto Molina Arcos Agencia EL UNIVERSAL
El futbol es un deporte donde millones de dólares no garantizan espectáculo y tampoco títulos, ni siquiera una buena cosecha de puntos. El América, el equipo que más desembolsa en México, es un buen ejemplo de ello.
Recientemente el técnico de las Águilas, Jesús Ramírez, se vio enfrascado en una polémica por los reclamos que le hiciera su ariete insignia, Salvador Cabañas, por el juego timorato del equipo en el empate a 1 con Santos en la clausura del torneo Apertura. Ese América, que sorprendió con goleadas crueles sobre Estudiantes (5-0) y particularmente contra Toluca (7-2), que hicieron pensar en una época de bonanza para su maltrecha afición, regresó en poco tiempo a la política del puntito y la calculadora en mano que defiende no sólo su estratega, sino también algunos jugadores.
Las palabras de Daniel "Rolfi" Montenegro exhortando a los aficionados a buscar show en otras partes (más no el futbol), parecieran a bote pronto e ilógicas de quien gana lo que gana, pero no. Son la realidad de lo que sucede con un equipo timorato dentro y fuera de la cancha.
El “Rolfi” sugirió a los exigentes que vayan mejor ver un recital si quieren espectáculo, "porque salvo dos o tres equipos, la mayoría trata de jugar y ganar los partidos". Por supuesto el América no es uno de ellos.
En España, con el Real Madrid, pasa algo similar, mucha plata no es sinónimo de entretenimiento, sino más bien de tensión, en el mejor de los casos, y de aburrimiento, en otros. Aunque los Merengues con su futbol de interrogantes marchan de líderes en su campeonato y se encuentran calificados en la Liga de Campeones de Europa.
Las Águilas tendrán que esperar a mañana sábado contra Monterrey para saber si cuidar el marcador - y el empleo para algunos como Chucho Ramírez-, resulta redituable. De salir victoriosos ya podrán defender su posición una semana más, para desencanto de quienes creyeron en el equipo y al tiempo se alejaron de un estadio al que habían vuelto. De lo contrario la situación se complica. Aunque vaya, la cosa no es tan grave.
Aquellos que se pusieron el saco con las palabras del “Rolfi” pueden invertir su tiempo en el cine, en un parque de diversiones, en una visita a Chapultepec o Xochimilco, y ya en la noche en los resúmenes deportivos. A lo mejor hay algo para rescatar entre esos 2 ó 3 equipos que brindan espectáculo -según Montenegro-, si es que acaso no se encuentran de vacaciones, como puede pasarle al América.
La culpa es de los ilusos que buscan show donde no lo hay y cuando lo hay es una ilusión que pronto se desvanece. Qué tontos.
- Borgetti, a punto de empatar a Cardozo Dentro de lo emocionante que puede resultar la Liguilla del Apertura 2009, hay un ingrediente que le agrega un grato sabor; Jared Borgetti está a una anotación de igualar al paraguayo José Saturnino Cardozo en el tercer sitio de los goleadores históricos en México.
El sinaloense marcó la semana pasada el gol en el juego de ida entre Puebla y Cruz Azul, que concluyó 4-4, llegando así a 248 anotaciones, a un gol del atacante guaraní; lamentablemente, para Jared la meta de alcanzar el primer lugar de los romperredes de la Liga mexicana luce casi imposible.
Y es que la edad (36 años) no le ayuda ya mucho en la aspiración por alcanzar los 312 tantos del brasileño Evanivaldo Castro "Cabinho"; lejos también lucen los 294 de Carlos Hermosillo, el segundo lugar; cierto, Borgetti tiene "sed" goleadora, pero 64 goles parecen muchos, sobre todo por que el promedio que mantiene desde 2007 por torneo corto es de sólo 4 goles.
La experiencia en el extranjero (las ligas inglesa y de Arabia Saudita) fue muy enriquecedora, pero ese año fuera de México quizá le restó unos 18 ó 20 goles.
No obstante, el alcanzar al paraguayo Cardozo es un logro muy destacado y demuestra la grandeza de ambos goleadores; José Saturnino logró sus 249 goles en México con la playera del Toluca; Jared ha militado con Atlas, Santos, Dorados de Sinaloa, Pachuca, Cruz Azul, Monterrey, Guadalajara y Puebla.
Además de ser el máximo anotador de la Selección Mexicana en la historia (37 goles), Borgetti puede ser el tercer máximo goleador de la liga azteca. La Liguilla sería un marco idóneo para tal conquista. Claro, a expensas de lo que opine La Máquina Celeste.
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