Se multiplican los burócratas de la política que encaramados en la nómina, gozando sus mieles, se revelan INEPTOS. Los Duarte, los primeros. Ceden a la divinidad su responsabilidad. Bueno y muy bueno pero: que entreguen sus ingresos como gobernadores, presidentes municipales o (i) responsables de (In) seguridad. Que dejen en la charola divina ¿qué quién sabe dónde estará?, los inmerecidos cobros quincenales y los derivados de sus negocitos sucios. Los ciudadanos, de lograrse este avance, hasta los ateos, ¡somos capaces de pagar el diezmo!...siempre y cuando la divinidad sea eficaz y brinde servicios buenos a la sociedad. Así ¡estaremos a mano! ¡Fuera los ineptos y corruptos y Viva Cristo Rey!