* Cisma en el PRD, pone en riesgo a la coalición opositora

* Inédito rechazo de diputados a una designación del gobernador

* La UABJO, entre el descrédito y al borde de la violencia

 

 

Este martes fue ungido formalmente Alejandro Ismael Murat Hinojosa como candidato del PRI al gobierno de Oaxaca, con lo que inicia la etapa de campaña formal con miras a rescatar la primera magistratura estatal, hoy en manos de una coalición opositora, encabezada por Gabino Cué Monteagudo.

Los yerros de Ulises Ruiz Ortiz –como los que comete actualmente en Quintana Roo en su función de delegado nacional partidista, al poner en riesgo la unidad del tricolor– al promover la candidatura de Eviel Pérez Magaña, en el año 2010, llevaron al otrora invencible partido a dejar el poder.

Pero también los errores cometidos por la coalición PAN-PRD-PT, ya en su función de gobierno, además del grave conflicto interno que tiene hoy el PRD y la nula presencia electoral del PAN, contribuyen a un escenario favorable para el joven ex director del Infonavit.

La muestra fue este martes durante su registro y declaración como candidato, en que estuvo presente el dirigente nacional del Revolucionario Institucional, Manlio Fabio Beltrones, y que sumó prácticamente a todas las tribus priístas, pese a la ausencia de otro de los aspirantes, Eviel Pérez Magaña.

El paso fundamental que dio ayer Alejandro no ha estado exento de sinsabores y críticas. El primer argumento que se esgrimió fue que no cubría el requisito constitucional de residencia de cinco años en el estado para aspirar al cargo. Una modificación del Congreso de Oaxaca para reducir ese requisito a tres años, fue rechazada en tribunal federal.

Finalmente se demostró fehacientemente que por ser hijo de padres oaxaqueños, no tiene ni tendrá problemas jurídicos posteriores para acceder al cargo; este asunto fue analizado incluso por el equipo jurídico del CEN del PRI, que al final dio su aval a la candidatura.

El siguiente ataque fue la presunta propiedad de bienes en ciudades de los Estados Unidos de Norteamérica, lo cual no ha sido acreditado formalmente y el diario que inició con el señalamiento, The New York Times, jamás insistió en ello.

Otra severa crítica ha sido el hecho de ser hijo del ex gobernador José Murat, como si eso fuera un delito. No hay ningún impedimento legal, ni en Oaxaca ni en México, para que el heredero de un ex dignatario sea postulado a un cargo similar a su padre.

De hecho, ha sucedido en el ámbito nacional como en otras entidades; mucho se recuerda a la familia Alemán Velasco, cuyo progenitor fue presidente de la República, mientras que uno de los descendientes, gobernador de Veracruz.

Para no ir más lejos, en Oaxaca la familia Bolaños Cacho ha tenido varios descendientes que han aspirado también a la gubernatura, además de otros cargos de representación popular.

Por cierto, apenas el pasado lunes, uno de ellos, José Esteban Bolaños Guzmán, dimitió a su pretensión de ser candidato al gobierno estatal, para dar paso a Alejandro.

Un obstáculo más que tuvo que superar quien fuera cercano colaborador de Enrique Peña Nieto en el Estado de México, y después en el gobierno federal, fue la propia ambición de varios priístas, que consideraban tener talento, capacidad y seguidores.

Entre los más destacados se recuerda a Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, quien mantuvo una intensa campaña mediática de sus actividades al frente de Liconsa; de menor impacto la jornada proselitista de Pérez Magaña.

Mariana Benítez, Martín Vásquez Villanueva, Alfonso Gómez Sandoval y Samuel Gurrión no representaron mucha resistencia; el último de éstos, tras reconocer que no tenía los arrestos ni estructura partidista ni seguidores ni futuro político como aspirante, declinó y hoy colabora en actividades menores con Alejandro Murat.

Su designación estuvo también a punto de ponerse en riesgo por la aparición de última hora de una persona totalmente desconocida en la política oaxaqueña, aunque reconocido en el círculo empresarial nacional: Gerardo Gutiérrez Candiani.

Por supuesto que el sondeó que ordenó el PRI nacional arrojó números nada favorables hacia el ex presidente de los empresarios mexicanos.

De hecho fue el único que dio pelea hasta el último minuto del 29 de enero, día en que el Comité Ejecutivo Nacional tomó la decisión de impulsar un precandidato de unidad. El 5 de febrero se cerró la pinza, al acordar Alejandro y Eviel caminar juntos para recuperar el gobierno de Oaxaca.

Tras un mes de precampaña, Alejandro Murat es ya candidato formal y los recorridos que efectuó por el interior del estado, es apenas el preámbulo del respaldo que demostrará tiene en todas las regiones.

Bajo ese escenario, abanderado del PRI tiene muchas posibilidades de reconquistar Oaxaca para el PRI. ¿Será Alejandro el próximo gobernador? La respuesta está en las urnas el próximo 5 de junio.

 

NIMIEDADES

1.- Este miércoles se realiza la elección del candidato del PRD a gobernador, entre JOSÉ ANTONIO ESTEFAN GARFIAS y BENJAMÍN ROBLES MONTOYA; este último ha emprendido una campaña mucho más agresiva, principalmente en contra del gobierno del que formó parte. Al primero lo arrastra su pasado priísta y ha cometido errores y dislates traicionado por el subconsciente; no obstante, tiene más posibilidades de ser designado candidato, para encabezar la coalición del PAN-PRD-PT. Sea cual fuere el resultado final, esa alianza llegará demasiado debilitada a la campaña política y no se avizora hasta ahora una “operación cicatriz”.

2.- De manera inédita, el Congreso del Estado decidió la semana pasada no aprobar la designación de AÍDA FABIOLA VALENCIA como secretaria de Desarrollo Social y Humano, nombrada por Gabino Cué. Aunque en muchos casos se vio una decisión machista y misógina, no hay que dejar de lado que los legisladores tienen cierta razón, pues la propuesta, ex perredista que luego se pasó al Partido Morena, después que fue designada como diputada federal, jamás regresó a su tierra ni siquiera para agradecer el voto, mucho menos para gestionar obras y acciones; tampoco se le conocen participaciones en tribuna y mucho menos iniciativas o decretos. Peor aún, su única formación social es haber sido titular del DIF municipal en San Agustín Loxicha.

3.- El rector EDUARDO MARTÍNEZ HELMES y demás líderes de la UABJO están llevando peligrosamente a la universidad a un escenario de violencia, en vísperas de la sucesión en la rectoría; una muestra es la supuesta huelga que inició una fracción del STAU, el lunes, y la recuperación a la fuerza por parte de “estudiantes” y porros el día martes, que raya en actos de amedrentamiento y confrontación. ¿Hay alguien que puede poner orden en la máxima casa de estudios antes de que vuelvan años aciagos, como la década de los 70? Sin que signifique invasión de la autonomía universitaria, las autoridades estatales deberán hacer algo y pronto y ya, pues podría contaminar el proceso electoral 2015, en que se eligen gobernador, diputados y presidentes municipales.