MUY criticable que en esta temporada electoral los partidos políticos manifiesten la intención de que padres e hijos u otra línea familiar, intenten heredarse diputaciones o alcaldías, como si fueran posiciones monárquicas. Otra cosa sería que los viejos políticos se hagan a un lado con sus mañas y cargas negativas para heredarles sus experiencias. No se puede negar el derecho de sus hijos a incursionar en la política. Aunque cargarían el peso de los yerros y abusos abrevarían la experiencia de los viejos. Y algo que podría resultar positivo: no repetir los errores que marcaron a sus padres.

 

 

PERO hay algo que genera más desconfianza. Que los mismos abusivos y mañosos intenten trepar de un puesto a otro y que su partido se los permita. Que trágico, por ejemplo, que saqueadores del erario público como los ediles de XOXO, Héctor Santiago; y de Santa Lucía, Galdino Huerta, del desastre que dejan en sus municipios intenten saltar a la diputación con un fin muy claro: obtener fuero.

TODO mundo pregunta ¿y por qué estando los partidos políticos tan vituperados y con gran descrédito, hay tantos que quieren un puesto público?

EN Oaxaca, sorprenden los políticos, mejor dicho los malos políticos, que aunque han sido tachados como los peores en sus actuales puestos, se muestran cínicos, sin escrúpulos y sin valores. A las críticas contra su actitud rapaz responden con un cinismo exasperado. Lejos de retraerse para analizar su comportamiento público parecen mofarse y, con gran dosis de sarcasmo, entran en connivencia con sus respectivos partidos y quieren brincar al siguiente hueso.

¿A que podemos atribuir esta actitud? Son varias las razones.

LOS que proceden así normalmente son considerados vividores de los presupuestos públicos y fieles corruptos, prestos a la apropiación privada de los bienes públicos. En la conducta de casi todos los diputados de la LXII legislatura local tenemos el ejemplo más axiomático.

DEMOCRACIA COSTOSA

Permitir que cualquier sea diputado no es democracia, es irresponsabilidad. Para alentar la supuesta democracia el gobierno destina mucho dinero público.

De acuerdo con la Fundación Internacional para los Sistemas Electorales (IFES) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la democracia mexicana es de las más caras del mundo: medida según el costo por voto, sobre un padrón de 83.5 millones de ciudadanos con una participación aproximada del 40 por ciento, cada sufragio cuesta unos 80 dólares (1680 pesos), un costo altísimo en el que sólo nos supera Camboya. En este 2016, con todo y la crisis y recorte presupuestal, los partidos políticos en México recibirán 8 mil 500 millones de pesos.

Por eso muchos quieren apearse al tren de la fortuna política.

CINISMO PURO

A partir de hoy voy a citar aquí nombres de los que insisten en roer el hueso y se aprestan a hacer uso de sus oficios más malévolos en esta temporada electoral.

Vale decir que hay políticos profesionales, pocos lamentablemente. Esto es bueno porque en la conducción de los pueblos se necesita del oficio de la Política. El pensador Isaiah Berlin sostiene que el oficio de la Política o como él lo llama el juicio político, “es un sentido acerca de lo cualitativo más que de lo cuantitativo; es lo que se llama variadamente sabiduría natural, comprensión imaginativa”.

CON honrosas excepciones, muy pocos de nuestros políticos chapulineros, reúnen estas cualidades. Fuera de Alfonso Gómez Sandoval, no veo otro.

OTROS, aunque tienen una trayectoria aceptable, caen en lo grotesco. Es el caso de Manuel García Corpus. Su imagen se deterioraría si resulta verdad el rumor de que pretende ser diputado para heredar de su hijo el mismo cargo y por el mismo distrito. Además, su vástago sería candidato a la presidencia municipal de Zaachila. Tal despropósito no habla bien de alguien que se llame político profesional. Además, el joven Manuel, debe cumplir con la responsabilidad que tiene con los que le dieron su voto.

OTRO que puede resbalar en la pifia es el delegado de la SEDATU, Elpidio Concha Altamirano. Sin mayor mérito su hija Lizbeth Anahí quiere ser candidata a diputada. Bien por la inquietud de la joven, pero el viejo debe renunciar al cargo público y orientarla, darle consejos.

EL que raya en lo inadmisible es el presidente municipal de Cuicatlán, JORGE GUERRERO. Entre severas críticas por la corrupción en el Ayuntamiento que preside, ahora quiere dar salto hacia atrás. Es decir regresar a la diputación que dejó para ser edil ¿Qué no hay otros políticos con calidad moral en esa región? Políticos trepadores de este tamaño persisten porque el llamado auditor superior del estado CARLOS ALTAMIRANO y el diputado neoFITO TOLEDO, entran en componendas para no revisar el destino de los multimillonarios presupuestos que manejan con total opacidad ediles como JORGE GUERRERO.

UNO de los viejos políticos que ha dicho, públicamente, que su retiro está firmado, es JORGE GONZÁLEZ ILESCAS actual líder estatal de la CNOP. Así le da oportunidad a su hijo Rodrigo para postularse como aspirante a la diputación por el distrito de Oaxaca Sur donde compite también el líder de locatarios y beneficiario de las concesiones de taxis y mototaxis en paquete, Israel Ramírez Bracamontes. Quiere ser diputado pero también es de los veteranos que debería vender su experiencia a su partido para dar oportunidad al surgimiento de una nueva generación de políticos, acorde al distintivo del candidato a gobernador del PRI, Alejandro Murat Hinojosa. Mañana, más nombres.

EL SALTO DEL CHAPULÍN

EL cura Alejandro Solalinde que en menos de un año recibió unos 15 millones de pesos como presidente de ese instrumento de revanchismo político llamado “comisión de la verdad”, ha pecado. Violó dos de los 10 mandamientos de su Iglesia. Mintió y también cayó en avaricia al gastar, sin transparencia, tanto dinero público.

A manera de justificación dijo ayer que “la CV halló fosas clandestinas en las que inhumaron a luchadores sociales del 2006, en casas de algunos jefes policiacos” ¡pero no encontró cadáveres!

Otra falsedad. En el informe final de la CV, Solalinde insiste en que el desastre que padecimos los oaxaqueños en el 2006 fue un “movimiento social” cuando la certitud indica que fue un ajuste de cuentas entre políticos resentidos. Nunca mencionó las fotografías de EL IMPARCIAL donde fueron captados políticos de varios colores entregando financiamiento a los incendiarios de la APPO en el 2006.