Oaxaca. Como desenlace de la rebatinga perredista para resolver el caso de la candidatura a favor de José Antonio Estefan Garfias, que se dio de forma muy sucia; el exsenador del PRD Benjamín Robles Montoya encontró acogida en el “sobreviviente” Partido del Trabajo (PT), quien anoche rompió la alianza electoral con el PRD y PAN en Oaxaca, y como complemento tomo protesta a Robles como su abanderado por la Gubernatura.

 

 

Sin duda, la jugada fue muy rápida y sorprendió a más de uno; entre ellos al líder estatal del PRD Carol Altamirano, quien horas antes había sentenciado que las leyes electorales ya no le permitían a Robles Montoya participar como candidato de otro partido; muestra muy grave del grado de ignorancia de un dirigente partidista.

Analizando fríamente el escenario en que se está dando este proceso de ajuste de los “partidos de izquierda”, uno puede deducir que el desprendimiento del PT, era solo cuestión de que tuvieran un elemento a su favor, para poder dar un paso de costado, y aventurarse a algo con mejores opciones políticas para ellos, pues la llamada Coalición con Rumbo y Estabilidad por Oaxaca (CREO) fue a todas luces “agandallada” por el PRD y “compañía”.

De este mercadeo y usufructo político, el Partido del Trabajo pondrá su sobreviviente registro y su escasa estructura; en tanto Benjamín Robles aportara su interesante capital político y la estructura que le han armado Jesús Romero López, Pavel López, Karina Barón, Jesús López Rodríguez, entre otros; lo cual se traducirá electoralmente en un importante crecimiento para un partido que apuntaba a desaparecer. No hay que olvidar que petistas como el exedil de Juchitán Mariano Santana y el actual secretario del trabajo de Oaxaca Daniel Juárez López, son familia en línea directa con los “peones” de Robles Montoya, y eso facilita esta nueva simbiosis.

En esta aventura los espacios y candidaturas se abren para ambos grupos; lo cual para ellos era una negación en la anterior alianza copada y manipulada por el PRD; se puede hablar de espacios que hoy pueden ser prestados y ofrecidos en negociación para muchos personajes insatisfechos que se irán desprendiendo de las coaliciones que siguen vigentes. Hay muchas apuestas que puede capitalizar hoy el PT; opción que ayer no tenía.

Sin embargo, hablar de posibles grandes triunfos traducidos en una gubernatura, diputaciones o presidencias municipales, se percibe muy lejano, aunque no descartables; pero lo que sí se puede prever, es una posible recuperación en porcentaje de votos nuevos para el PT, lo que lo lleve a reposicionarse en el esquema electoral local y nacional; y para ellos, eso sí será un gran triunfo.

En tanto, el impacto hacia afuera es previsible; este evento golpeara sin duda a la coalición PRD – PAN, donde se esperan desprendimientos; y favorecerá el escenario para la alianza PRI – PVEM, al pulverizar la votación en contra. Pero aun nada está dicho.

DE ÚLTIMA HORA. Se dio a conocer que el diputado local, Rafael Arellanes Caballero, renunció como Comisionado Político Nacional del Partido del Trabajo (PT), ante la imposición de Benjamín Robles Montoya, como candidato de este partido. Señalo “sigo siendo militante, no voy a abandonar las filas de mi partido, el PT, pero ya no voy a encabezar la dirigencia en Oaxaca, a eso es a lo que estoy renunciando”. Ante los últimos acontecimientos era previsible una determinación de tales características de líder estatal del PT, quien al parecer fue ajeno al acuerdo que pacto su dirigencia nacional; acción que tal vez contravino lo que él había firmado, negociado y acordado a nivel local con la mafia que opera a la alianza CREO.