Sopitas

Cortesía del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), llega uno más de esos listados morbo… que no señalan cuál estado del país está mejor, sino cuál está menos peor. En esta ocasión nos presentan el Indicador de Mala Administración Gubernamental (IMAG), el cual fue hecho con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de la Secretaría de la Función Pública (SFP).

 

Para ir colocando a las entidades en orden descendente (desde el que peor hasta el que ahí más o menos la lleva) se tomó en cuenta la Mala gestión de recursos financieros, de recursos materiales, recursos humanos, además de mala gestión de contratos… todo ofreciendo un promedio general que servirá para sepultar (más aún) las próximas declaraciones optimistas de los gobernadores correspondientes.

Evaluando todo lo anterior, resulta que Baja California Sur, Hidalgo, Baja California, Michoacán (con todo y bendición Papal), Nayarit, Sonora, Jalisco, San Luis Potosí y Chiapas (otro al que don Francisco (el Papa) no le echó la mano), son los gobiernos peor administrados de México, ya que presentan puntuaciones que van de los 92.5 a los 62.5 en el Indicador de Mala Administración Gubernamental, el cual pondera los 100 puntos.

Lo anterior no quiere decir que el resto de las entidades salen bien libradas, ya que -como puede verse- al que mejor le va (Nuevo León) tiene un puntaje de 40. Lo cual hace que la media nacional quede en 60 puntitos. Otros estados en los que se puede presumir que la administración no está tan peor (hasta ahora) son Yucatán, Tabasco Estado de México y el todavía nombrado Distrito Federal.

A grandes rasgos, para el área de recursos financieros, se tomó en cuenta la relación deuda pública-ingresos propios. Es decir, cuánto tiempo se tardaría cada entidad en pagar sus respectivas “drogas” por cuenta propia. Además, se estimó lo que gastan los estados en sostener sus propias administraciones.

En cuanto a la mala gestión de recursos materiales, uno de los elementos a considerar fue el número de vehículos que se cuentan en la flotilla estatal. Así, se prueba que hasta el que pasea al perro cuenta con el auxilio de un carro para transportarse ( y ni se diga de helicópteros de la SSP, cuando de movilizar a damas se trata). Colima, Sonora, Baja California Sur, Tlaxcala e Hidalgo son los estados que mayor número de vehículos otorgan a trabajadores que laboran en el Despacho del Ejecutivo… incluso -señala el especialista de Forbes, Emmanuel Ameth- es probable que en Hidalgo exista un AUXILIAR EN LUSTRADO DE CALZADO… auténticos mirreyes los gobernadores.

En lo referente a la administración de recursos humanos, se llegó a la conclusión que Sonora es la entidad en la que menos transparencia existe a la hora de revelar el ingreso de sus empleados… sin contar que los puestos en los que deberían estar personas con formación académica, hay personajes que cuentan con “un perfil deficiente para sus funciones”. Resumen: hay que lanzarse a Baja California Sur, Baja California, Querétaro, Chiapas, Michoacán, Puebla, Sinaloa y Tlaxcala, ya que son los estados en los que hay empleados que ganan sueldos superiores a los 50 mil pesos (por mes), aunque más de la mitad de ellos no cuenten con título profesional.

Por último, en la mala gestión de contratos… pues ¿cuál entidad no ha brillado alguna vez por adjudicar licitaciones de manera sombría? Aunque está difícil (decir cuál está peor) el premio en este rubro se lo llevaron Baja California Sur, Guerrero, San Luis Potosí y Veracruz, al ser los estados que tienen este lastimoso promedio: 2 de cada 3 pesos asignados en contratos no requirieron licitación pública.

*Vía Forbes