REFORMA / Redacción

Cd. de México (05 marzo 2016).- La Cruzada Nacional contra el Hambre arroja resultados muy desiguales a nivel estatal, registra debilidad en su componente de participación social y difunde de forma poco clara sus resultados, concluye un reporte del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) difundido ayer.

El Balance de la Cruzada Nacional contra el Hambre 2013-2016 destaca que la estrategia ha hecho contribuciones importantes a la política social.

Señala que ha ayudado a mejorar la coherencia entre los programas sociales federales y a desarrollar instrumentos que permiten una toma de decisiones orientada a abatir las carencias.

Sin embargo, advierte, hay gran variación en la forma en la que opera la Cruzada en las entidades.

“Esto puede constituir un problema porque significa que el grado de eficacia de la estrategia podría estar en función de actores y decisiones ajenos a los mecanismos de la Cruzada. Es una estrategia poco institucionalizada en la implementación que depende mucho de relaciones personales entre funcionarios”, alerta.

En algunas entidades, como el Estado de México, señala que los gobiernos locales compiten de hecho con la Cruzada al crear programas similares y estructuras paralelas.

Por otro lado, indica, aunque la mayoría de los comités comunitarios previstos fueron instalados, hay expectativas poco claras sobre el objetivo de su funcionamiento.

“En algunos casos los comités se han desintegrado; en otros, se han dejado de reunir o han perdido contacto con los promotores de la Cruzada”, advierte.

El Coneval llama a comunicar clara y objetivamente los logros de la Cruzada.

“El ciudadano requiere información pública clara respecto a dónde se aplican los programas, su presupuesto y avances”, remarca.