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Cd. de México.- La familia no fomenta de forma equitativa la inclusión de las mujeres en la actividad científica, consideró Silvia Torres, presidenta de la Unión Astronómica Internacional.


 

Cerca de la celebración del Día Internacional de la Mujer, la astrónoma mexicana señaló que las estructuras sociales de convivencia suelen ser un obstáculo para las niñas y jóvenes con vocación científica

“Las propias familias no fomentan de igual manera a las mujeres y a los hombres en una actividad profesional de tanta entrega como es la ciencia”, dijo durante una ceremonia en la que le fue entregado el premio de Equidad de Género “Miguel Alemán Valdés” 2015.

El más reciente reporte de la UNESCO referente a la ciencia y la tecnología reveló que las mujeres constituyen una minoría en el mundo de la investigación.

Además, tienden a tener un acceso más restringido a la financiación que los hombres, y están peor representadas en las universidades de prestigio y entre los profesores universitarios titulares, lo que las pone aún más en desventaja en lo que respecta a las publicaciones de alto impacto.

Torres, quien es investigadora emérita de la UNAM y del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), es la primera mujer mexicana en ocupar la presidencia de la Unión Astronómica Internacional y la segunda mujer en lograrlo.

La astrónoma alzó la voz por aquellas jóvenes que logran estudiar una carrera y prepararse para la ciencia, y en algún momento se enfrentan con los problemas de acoplar una actividad tan demandante con las obligaciones familiares.

“Este país es muy desigual, y en él conviven grupos con muy diferentes visiones del mundo, y aunque la mujer aporte también al ingreso familiar, se le demanda el papel tradicional frente al hogar y los hijos”.

Torres aseguró que como resultado de la educación que ha rodeado a las mujeres, con frecuencia estas aceptan en el trabajo un rol secundario o de apoyo, y ellas mismas no aspiran a jugar el papel de dirigente o de líder. Este fenómeno también hace su aparición en los centros de trabajo.

Esto se ve reflejado en las estadísticas mundiales, que indican que las mujeres han alcanzado la paridad en los estudios de licenciatura y maestría, donde representan el 53 por ciento de los estudiantes.

Pero en los estudios de doctorado representan el 43 por ciento y la brecha se amplía en el ámbito de la investigación, en el que actualmente sólo representan el 28.4 por ciento de los investigadores, y se convierte en un abismo en los escalones más elevados de la adopción de decisiones.

“En la Unión Astronómica Internacional, organización de la que soy presidenta, entre los 12 mil 414 integrantes únicamente una fracción, 16.9 por ciento, la conforman mujeres”.

Finalmente, Torres consideró que no solo las mujeres necesitan trabajar en ciencia, sino que la ciencia requiere que las mujeres participen en esta actividad.