El Financiero

Esta semana la Ciudad de México ha padecido lloviznas que van y vienen, mucho frío y un viento ‘helado’ que pocas veces se perciben en la capital. ¿A qué se debe?

 

 

De acuerdo al doctor Alfredo Sandoval, director del departamento de Física y Matemáticas de la Universidad Iberoamericana, el cambio de estación provoca que el sol sea más fuerte y que por consecuencia se eleve la temperatura. Además, el cambio climático está generando el deshielo de los polos y esto genera una masa de aire frío. La conversión de temperaturas produce un flujo de turbulencia.

“Imagínate que tienes un hielo, lo pones en un vaso, el agua está a una temperatura, a temperatura ambiente, y conforme se va derritiendo (el hielo) la masa de aire frío va cambiando la temperatura del vaso, ese es el tipo de fenómeno que tenemos; se está derritiendo el polo y llegan hasta acá las masas de aire frío”, dijo el doctor Sandoval.

En los lugares más calientes hay más presión y en los fríos hay menos. Las presiones diferentes en dos puntos hacen que las masas se desplacen de donde hay más presión a donde hay menos en busca de un equilibrio. Entre más grande la diferencias de temperatura, más grande el flujo de aire.

“Esto generalmente nos pasa en pequeña escala cuando hay un cambio de estación… pero ahora está mucho más agudo porque como hay este cambio climático, este desplazamiento de las masas de aire frío tardías, debido a los efectos del gas de invernadero, está llegando aire frío más tarde de lo normal en el año, y con el calentamiento propio del cambio de estación se hace la turbulencia, y va a seguir pasando porque los efectos del cambio climático no se van a revertir en el corto plazo” dijo el especialista de la Iberomericana.

El doctor considera que en los años subsecuentes los cambios de estación, sobre todo en el invierno y la primavera, van a ser más agudos y se van a tener que tomar medidas precautorias en función de salvaguardar a la ciudadanía.

“Cuando fue el terremoto del 85 se tomaron medidas extremas en la cuestión de construcción y entonces aunque ha temblado más o menos fuerte ya no se ha caído nada, pues algo así le van a tener que hacer con los espectaculares, los postes, los árboles que se están sembrando… se tiene que cumplir al pie de la letra… la reglamentación, sobre todo de los espectaculares y los postes, todos los objetos que pueden caer, y hacer una cultura de prevención con la población de manera que se tomen los ejemplos de otras ciudades”, concluyó el doctor.