Reforma / Silvia Garduño

Cd. de México.- Ante la promesa de un contrato y una visa de trabajo temporal en Estados Unidos y Canadá, cientos de migrantes son víctimas de fraude y estafa en México sin que los supuestos reclutadores sean penalizados.


 

Según organizaciones civiles, alrededor de 9 mil personas han sido defraudadas en México desde 2010 con el ofrecimiento de empleo inexistente en EU y Canadá en más de 15 estados, lo que generó una ganancia de más de 51 millones de pesos a falsos reclutadores.


Fabienne Venet, directora del Instituto de Estudios y Divulgación sobre Migración, expuso que el único caso en que está regulada la contratación de mexicanos en el extranjero es el Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales entre México y Canadá (PTAT), a través del cual 22 mil mexicanos van cada año a laborar a los campos canadienses, reclutados por los Ministerios de Asuntos Globales y del Trabajo.

“Todo lo demás opera en un ambiente desregulado que coloca a las personas que se quieren ir a trabajar al exterior en una situación de mucha vulnerabilidad”, dijo.

El fraude, opinó, corresponde tanto a la desregulación como a la falta de capacidad o voluntad de supervisar, investigar y sancionar.

Andrea Gálvez, enlace para México del Sindicato de los Trabajadores de Alimentos y Comercio de Canadá (UFCW por sus sigas en inglés), reconoció que el PTAT tiene sus fallas, pero es el único esquema de contratación a mexicanos en Norteamérica que da certeza jurídica y garantiza circularidad de los trabajadores.

El resto de los sectores de las economías canadiense y estadounidense, refirió, están totalmente a cargo de la iniciativa privada.

En México, dijo, el esquema regulatorio no funciona, pues si bien hay un reglamento de agencias de colocación que incluye previsiones para trabajadores temporales, ni siquiera existen las listas de las agencias serias y no se brinda orientación a los interesados para conocer la calidad de los reclutadores.

Actualmente, indicó, los enganchadores prometen visas de trabajo cuando en realidad se tramitan de turista, que se rechazan en su mayoría. A los interesados les enseñan una carta oficial de rechazo de la Embajada canadiense que dice que no se cumplen los requisitos, y la gente se queda tranquila pues piensa que lo intentó y que no funcionó, pero no que fue estafada.

Para evitar estos abusos, 12 organizaciones de México y Centroamérica lanzaron la Iniciativa Regional sobre Movilidad Laboral, mediante la cual impulsan acciones en favor de los derechos humanos y laborales de los trabajadoras migrantes temporales que buscan oportunidades de empleo en otros países.

Para ello, las organizaciones entraron diálogo y colaboración con dependencias públicas, iniciativa privada y sindicatos.

Lo defraudan tres veces

Julián ha sido defraudado tres veces por supuestas agencias reclutadoras de trabajadores migrantes.

Su firme deseo de trabajar de manera legal en el extranjero, como hizo algunos años en Estados Unidos, provocó que este hombre de 39 años, cuyo verdadero nombre se mantiene bajo reserva, fuera víctima de estafa, pagando hasta 8 mil 500 pesos a una empresa que le garantizaba un empleo en Canadá.

En 2015, Julián se trasladó desde su comunidad en Puebla a la Ciudad de México, pues había hecho una cita en la empresa Maple Service Working Together, ubicada en la calle de Medellín en la Colonia Roma Sur.

Pagó 3 mil 250 pesos por el servicio de consultoría, además de la visa y otros pagos, lo que ascendió a 8 mil 500 pesos. Le dijeron que le resolvían de tres a cuatro semanas, pero pasó el tiempo y no le dieron respuesta. A los tres meses se presentó en la empresa y le dijeron que su proceso había sido rechazado.

Como sabía un poco de inglés, se dio cuenta que la carta de la Embajada canadiense rechazaba una visa de turista, no de trabajo.

“Me dieron una explicación, que también así mandaban a trabajar. Me dicen, ‘¿pero sabes qué es lo que puedes hacer? Lo podemos volver a intentar en 6 semanas’. Me dijeron que el dinero no se devuelve”, relató.

Poco tiempo después, Julián se acercó a un local de asesoría jurídica en Teziutlán, Puebla, que ofrecía arreglar visas de trabajo a EU.

Lo atendió una secretaria y un licenciado, quienes le pidieron 5 mil pesos para iniciar el trámite.

“No sé si en mi desesperación, o la falta de oportunidades que hacen a uno llegar a esos extremos, di el dinero. Dijeron que se tardaban entre 20 días y un mes. A partir de ahí son puras largas. Fuimos más de 100 las personas defraudadas en Teziutlán, dando entre 5 mil y 10 mil pesos”, comenta.

El tercer fraude ocurrió con un enganchador en Hidalgo, que prometió colocarlo en un trabajo de siembra de pino de Navidad en Estados Unidos.

Julián y otras cuatro personas acudieron con el enganchador, de nombre Gerardo Sánchez, quien pidió 4 mil pesos a cada uno. Les pospusieron la fecha de resolución dos veces, y sigue sin tener respuesta.

“Ya no acudiría yo si hubiera algo. Es algo que no tiene regulación en México. Hay personas que se aprovechan de la necesidad de las personas y no se vale”, externó el joven. H