De entrada apuntemos lo positivo, que bueno que el “Jefe” Diego –Fernández de Cevallos- se puede dar el gusto de celebrar sus setenta y cinco años bien vividos, con algunos sobresaltos como el de su secuestro que enhorabuena superó, ello valida la tesis que siempre he sostenido de que “la juventud es un estado de ánimo”…

 

 

Solo los estólidos le asignan al tiempo de vida transcurrido un papel determinante en nuestras decisiones de cara a la historia, por el contrario, anima, que al día de hoy un Bernie Sanders de 74 años esté en la lucha por la candidatura presidencial demócrata en Estados Unidos y un Jeremy Corbyn de 66 se perfile como el próximo Primer Ministro del Reino Unido; dicho lo anterior, vamos al tema, que en realidad –suponemos- tenía el carácter de una fiesta “privada” de personajes públicos, que se hizo pública gracias a la buena ocurrencia de una dama pública –en el mejor sentido de la palabra- Xochitl Gálvez, que tuvo la gana de hacerle a la Adela Micha y grabar el ambiente y a los “invitados” que se dejaron, se descuidaron o son tan cínicos que les encantó lucir sus subliminales complicidades; largo sería y faltaría espacio para registrar a los asistentes al rancho del “Jefe” ubicado en Jerécuaro, en los límites entre Querétaro y Guanajuato, a “ojo de buen cubero” en el video se advierten mesas para unas 800 o mil personas, así que, como hasta en las celebraciones de capos hay clases sociales, empecemos por los de mayor jerarquía; de entrada, dos ex presidentes de la república, Felipe Calderón, el comandante en jefe de la “Band of Brothesr’s”, el de los cien mil muertos, desaparecidos, heridos, incluyendo los “daños colaterales” –Calderón dixit- que le dejó al país su “estratégicamente mal planeada” –Osorio Chong dixit- guerra de los seis años y que ahora anda en campaña de reelección por interposita esposa, quien advertía, al lado de Carlos Navarrete, estarse “portando bien”; Carlos Salinas de Gortari, el mismo que decretó el fin del “partido casi único” en 1988, quien evidentemente no podía faltar, no son pocos los favores que le debe al “Jefe Diego”, de entrada, posiblemente el más relevante, haber sugerido, avalado y defendido en la “más alta tribuna de la Nación” la quema de los paquetes electorales de la elección de 1988 con el “irrefutable” argumento de que “nadie podría beneficiarse con escudriñar papeles que nada dicen (¿?) y menos significan (¿?¿?), por lo que la bancada panista acepta –aceptó- que se destruyan –destruyeran- esos míticos papeles”, luego, ya al final del sexenio, haber “fingido demencia” después de ganarles el debate presidencial a Ernesto Zedillo y al Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, hechos, que por supuesto, como corresponde a una clase política que se precia de ser responsable, “honrar”, sus compromisos, fueron correspondidos con unos “terrenitos” en Punta Diamante de Acapulco y vaya usted a saber cuántas cosas más; también andaba por ahí, tratando de escabullirse de la cámara, el más importante beneficiado de las “privatizaciones”, que en realidad fueron “ventas de garaje de fierros viejos” –Teléfonos de México entre otros- del régimen de Salinas, Carlos Slim, quien por cierto tiene al país con el “Jesús en la boca” debido al descenso que ha sufrido del segundo al cuarto lugar en la lista de los más ricos del mundo de la Revista “Forbes”; personaje de los sótanos del poder, no podía faltar, Dios los crea y ellos se invitan, José Córdoba Montoya, el mismo al que le endosan varios milagritos, que por serlo –“milagros”- nunca podrán probarse, ocurridos en “Lomas taurinas” y “La fragua”; ajonjolí de todos los moles, ahí estaba en primera fila el “independiente” –candidato presidencial- Jorge Castañeda, José Antonio Meade, el mismo que ha descubierto, -además del agua tibia- que “la pobreza engendra violencia”; el presidente del Senado Roberto Gil, dándole gracias a Dios de permitirle aunque fuere de mesa a mesa y entre copa y copa, volver a cruzarse en el camino de Calderón, los gobernadores de Colima y Querétaro, ilustrísimos desconocidos; no podía faltar el “niño Fidencio” de la Vela Perpetua, Ricardito Anaya; extraña la presencia de José Narro, tal vez la pluralidad lo llevó al rancho y ya para que nadie se fuera sin la bendición o los Santos Oleos -políticos- no podía faltar el Cardenal Norberto Rivera, a quien por lo visto las recomendaciones de Francisco le hacen lo que “el viento a Juárez”; como se advertirá la historia es cíclica, diría López Portillo…”La República está reunida”, ¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?…¡5 años de resistencia…ya solo faltan 259 días para que Gabino Cué pase a ocupar su lugar en el basurero de la historia!…

RAÚL CASTELLANOS HERNÁNDEZ / RCMULTIMEDIOS.MX / @rcperseguido