El País

El presidente Enrique Peña Nieto convoca a la Comisión Ambiental de la Megalópolis para definir medidas para mejorar la calidad del aire

 

 

La Ciudad de México ha vivido este martes su primera contingencia ambiental en 14 años. Bajo lo que parecía un cielo despejado había en realidad una espesa bruma de contaminantes flotando sobre una mancha urbana de más de 20 millones de personas. Los débiles aires de esta mañana y la ausencia de nubes han impedido que se despejen las grandes concentraciones de ozono que provocaron la primera crisis desde septiembre de 2002. Este gas, en grandes cantidades, irrita las vías respiratorias y afecta las mucosas. El Gobierno de la capital mexicana pidió a la ciudadanía evitar las actividades en exteriores y ordenó la gratuidad durante ocho horas de los viajes en Metro, usado diariamente por 4,2 millones de personas, el metrobús (400.000 usuarios) y los autobuses (750.000 pasajeros).

Miguel Ángel Mancera, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, es la primera autoridad que gestiona una crisis ambiental desde el 18 de septiembre de 2002, cuando Andrés Manuel López Obrador era el alcalde del Distrito Federal. Esta mañana, Mancera habló de la contingencia. “No es necesariamente por la Ciudad de México, eso hay que destacarlo”, dijo con seriedad. La responsabilidad, según el jefe de Gobierno, debe recaer en la monstruosa zona metropolitana capitalina, una compleja región conformada por 76 municipios de tres Estados. “[La Ciudad de México] está cumpliendo con su tarea. Aquí tenemos el Hoy no circula, pero en la zona metropolitana no se tiene de forma integral”, refirió Mancera sobre el programa que restringe la circulación de vehículos.

El reproche de Mancera no cayó en el olvido. Esta noche el presidente Enrique Peña Nieto dijo en Twitter que ha convocado a la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAM), un órgano formado por autoridades federales y locales para proteger el ambiente y preservar el equilibrio ecológico en la zona. La CAM está compuesta por el secretario de Medio Ambiente del Gobierno federal y seis gobernadores de los Estados del centro de México. El mandatario ha solicitado definir “medidas más estrictas para mejorar la calidad del aire y proteger la salud” de los habitantes en la región.

En su mensaje de esta mañana, Mancera cargó contra la Comisión Ambiental de la Megalópolis. “Lo único que hace es anunciar que hay precontingencia”, acusó Mancera. El jefe de Gobierno ha recordado esta mañana que la Ciudad de México es la única que ha instalado centros de monitoreo del aire. “Nadie ha invertido en esto, nadie se ha preocupado por estos temas de salud”, agregó en un evento donde anunció que 177 autobuses nuevos sustituirán modelos de transporte público más contaminante.

Los especialistas creen que la molestia de Mancera está, en parte, bien fundada. El Centro Mario Molina, una asociación civil que busca aportar soluciones a los problemas medioambientales, ha subrayado que muchos usuarios de la Ciudad de México prefieren registrar sus vehículos en Estados vecinos para “evitar el pago de la tenencia (impuesto) y acceder a un holograma sin necesidad de presentarse a un centro de verificación”. Pero el think tank también ha criticado la laxitud del programa que otorga el holograma para circular todos los días. “En muchos casos… lograron acceder al holograma cero aprovechando prácticas de corrupción y fallas evidentes en los sistemas de verificación”, afirmó el centro en un comunicado.

Hasta esta tarde, 23 de los 32 centros de monitoreo puestos en toda la ciudad registraban una mala calidad del aire. Esto quiere decir que los contaminantes superaban los límites establecidos por la norma mexicana. La Ciudad de México está afectada, principalmente, por dos tipos de polución. El primero es las partículas menores a 10 micrómetros (PM10), que se desprenden del pavimento con el tránsito de los vehículos y se alojan en lo profundo de los pulmones. Algunos estudios han relacionado este contaminante a enfermedades respiratorias, ataques de asma y ha aumentado la muerte prematura de niños y ancianos. La industria química y alimentaria y los transportes con motores diésel también generan PM10. El mayor problema de la Ciudad de México, sin embargo, es el ozono.

El 46% de todos los contaminantes proviene del transporte. Las emisiones de cinco millones de vehículos han ayudado a que el aire de la Ciudad de México sea cada vez más nocivo. En esta urbe, el número de automóviles creció 8.5% entre 2010 y 2013.

En los próximos meses, 18 municipios del Estado de México, vecino a la Ciudad de México, se sumarán al programa Hoy no circula. El Estado es responsable de 14 de las 39 precontingencias que se han registrado desde 2005. Cuatro gobiernos locales de la zona metropolitana habían abandonado el programa por distintos motivos. En 2013, la Administración de Cuautitlán, una ciudad del Estado de México de 100.000 habitantes, descubrió una banda que vendía hologramas falsos para circular todos los días. En lugar de combatir la red criminal, el ayuntamiento decidió dejar de implementar el programa. El nuevo alcalde, sin embargo, lo recuperó y comenzó a instrumentarlo este marzo. El mensaje político de esta mañana de Mancera está dirigido a sus homólogos en la región.