Con marcada ironía me decía ayer un amigo ecologista “lo que parecen estar esperando nuestros egregios y calculadores políticos es que de pronto, en avenida Reforma, la gente empiece a desplomarse como si fueran fichas de dominó en un suicidio colectivo”.

 

 

Las notas de ayer no podían ser más descriptivas “de 75 días transcurridos en 2016, sólo han habido 11 días limpios, se han activado tres precontingencias ambientales y una contingencia –que está en curso- por ozono”; la Dirección de Monitoreo Atmosférico reportó además que de esos días, en 41 se presentó concentración máxima de ozono (03) menores o iguales a 100 puntos en el Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (Imeca) y en 13 de micropartículas suspendidas (PM10); en la misma escala, 75 días hubo concentración máxima de dióxido de nitrógeno (N02), dióxido de azufre (SO2) y de monóxido de carbono (CO); como se advertirá el tema no es menor, lo que se está viviendo en el Valle de México, reconocido alguna vez como “la región más transparente”, es una emergencia, que aún cuando no se reconozca “oficialmente” ya causo daños irreversibles en la salud de, pongámoslo en decibeles optimistas, varios miles de personas, en particular menores de edad y sectores más vulnerables, desprotegidos en salud y alimentación; emergencia ante la cual, los gobiernos responsables y sus “líderes” han respondido de la peor manera, privilegiando el cálculo político, la repercusión en las “encuestas” de cara al 2018, prendiendo el ventilador para repartir culpables entre los vecinos; de entrada el Gobierno de la Ciudad de México culpó a “la falta de vientos”, a las entidades colindantes que “no asumen sus responsabilidades”, entre otras la aplicación del “Hoy No Circula”, en Hidalgo, Puebla, Tlaxcala, Morelos y el Estado de México que sólo lo ha instrumentado en 18 municipios, a la SCJN por otorgar una suspensión a dueños de autos “chatarra” para poder circular –asumiendo- previa verificación basada en el nivel de emisión de contaminantes y no en el modelo del automóvil y a los amparos –en este tema- promovidos por el PAN y Morena; en respuesta, como era de esperarse, faltaba más, todos los aludidos se calzaron los guantes y se subieron al ring, bueno, salvo uno, el Dios Cronos, que decide bajo otras variables si sopla o deja de soplar y demás veleidades del tiempo, que con sabia virtud responde en función del comportamiento humano; Francisco Olvera, Gobernador de Hidalgo, con un dejo de esos que subliminalmente dicen “vamos arriba en las encuestas”, le reviró a Mancera pidiéndole que “dejara de andar mandando mensajes a través de la prensa” y aseguró que “en Hidalgo no hace falta establecer el Hoy No Circula”; el presidenciable Moreno Valle, presumió su “cielo azul” y que “chula es Puebla”; en Tlaxcala con más sensibilidad las autoridades se allanaron a la posibilidad de establecerlo –el No Circula-, Graco, que le encantan éstas, donde puede lucir su protagonismo no ha dicho “está boca es mía”, tal vez, porque aún no regresa de Londres, a donde acudió a dictar conferencias magistrales en la University College of London sobre la “graquiña” y la “cuauhtemiña”; Eruviel Ávila, que no está dispuesto a seguir perdiendo puntos en las encuestas frente a Osorio Chong, se engalló, ponderó todos sus éxitos ambientales y para que no digan que no le entra al cuerpo a cuerpo –político- decretó el cierre de los basureros del Estado de México que diariamente reciben –o recibían- 8 de las 12 mil toneladas de desechos de la Ciudad de México y le dijo a Mancera “hay te ves con tu basura”; por su parte el Ministro de la SCJN, Alberto Pérez Dayan, explicó con mesurada contundencia “el fallo de la Corte no permitió que circularan más automóviles en la Ciudad de México, sino falló en función del principio de igualdad para que se verificaran todos los automóviles”, así o más claro; en cuanto al PAN y sus amparos, muy en su estilo ya salieron a darse golpes de pecho y a negar sus pecados y Morena guarda “prudente silencio”; por supuesto el GCMX, no ha mencionado entre las causales de esta tragedia ambiental en gestación, que fue su decisión soltar las amarras a los carros viejos, ayer Loret de Mola reflexionaba con aguda precisión “Mancera decidió dar luz verde para que salieran a la calle al menos 600 mil vehículos diarios, con el argumento de que si todos se amparaban, tarde o temprano obtendrían el beneficio legal, es como si luego de la decisión de la SCJN de amparar a cuatro personas para el uso de la mariguana, en Los Pinos hubieran legalizado el narcomenudeo”; tampoco se refiere a las políticas públicas de sus antecesores que privilegiaron el uso del auto con los segundos pisos y mucho menos el fracaso del transporte público que representa la fallida Línea 12; y ya como fin de fiesta del Gobierno Federal y su Pacchiano mejor ni hablar, sigue llegando tarde y mal a los problemas; como se advertirá, a la contaminación le quedan muy chiquitos los políticos contaminados por sus contaminantes cálculos electoreros…es viernes “hoy toca” –Dehesa dixit-, ¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?…¡5 años de resistencia…ya solo faltan 256 días para que Gabino Cué pase a ocupar su lugar en el basurero de la historia!…

RAÚL CASTELLANOS HERNÁNDEZ / RCMULTIMEDIOS.MX / @rcperseguido