CON la seguridad de que el artículo 23 de la Constitución del estado avala, indiscutiblemente, la ciudadanía del candidato priista ALEJANDRO MURAT HINOJOSA y que cualquier futuro alegato judicial solo tendrá efecto mediático, los estrategas de la campaña tricolor hasta alientan el juego de las vencidas. Esto explica la denuncia por supuestos actos anticipados de campaña contra el abanderado de la coalición CREO José Antonio ESTEFAN GARFIAS.

 

 

LA insistencia de poner en duda la ciudadanía del priista. La denuncia de parte de la coalición PRI-PVEM, por la supuesta campaña adelantada del abanderado de la alianza CREO. Dos hechos que calientan el cotarro político pero no pasan de ser rounds de sombra. Son parte del juego político artificioso. Mientras la lucha por el poder no salga de estos límites, no hay riesgo de que las aguas se desborden.

LA lucha por el poder se sale de los cauces de la civilidad política cuando llegan a la ofensa directa. Son los acotamientos que en este momento empieza a tocar peligrosamente el candidato del PT Benjamín ROBLES MONTOYA, al hacer señalamientos directos contra su “amigo y mecenas”, el gobernador GABINO CUE. Decir que “si gano el 5 de junio voy por la cabeza de Gabino Cue”, o culparlo de la desaparición del profesor CARLOS RENÉ ROMÁN, son expresiones que solo enrarecen el ambiente político. La triste lección del 2006 dejó a los oaxaqueños la experiencia de lo que son capaces los políticos resentidos. Actitudes de este tipo generan resquemor, desconfianza hacia los políticos y avivan el ausentismo en las urnas.

LO mejor para Oaxaca es que se imponga la sensatez. Que todo quede solo en el estruendo mediático. Oaxaca es una pradera seca, fácil de incendiar si no exigimos a los contendientes civilidad política en esta que será la madre de todas las campañas por la sucesión gubernamental en Oaxaca.

SIN TRABAS

PARA apaciguar los ánimos de los filibusteros que quieren guerra del lado de la alianza PRD-PAN deben releer el artículo 23 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, mismo que señala lo siguiente:

“Son ciudadanos del Estado de Oaxaca, los hombres y mujeres que hayan nacido en su territorio, quienes sean hijos de padre o madre oaxaqueños y quienes teniendo una residencia mínima de cinco años en la Entidad, deseen ser considerados como tales (candidato a gobernador), en los términos de la Ley….”

DE esta norma constitucional se deriva la condición de la ciudadanía oaxaqueña y se aprecia que considera dos tipos de ciudadanía. Por nacimiento y por residencia. La primera por nacimiento, se adquiere de dos formas: una por haber nacido en el territorio de Oaxaca y dos por ser hijo de padre o madre oaxaqueños. Caso particular Alejandro Murat Hinojosa quien tiene ciudadanía oaxaqueña por nacimiento, por ser hijo de José Murat quien nació en Oaxaca y además fue Gobernador del Estado, en consecuencia Alejandro Murat no tiene obligación de acreditar tener una residencia de cinco años para aspirar a ser candidato al gobierno del Estado, ya que es oaxaqueño por nacimiento.

DE la otra coalición PRI-PVEM pueden recibir el mismo trato que den.

SI afloran expresiones victoriosas como las que se oyeron ayer en el cuarto de guerra del PVEM cuando se supo que el TEPJF resolvió que el candidato de la coalición PAN-PRD, José Antonio Estefan Garfías incurrió en actos anticipados de campaña, la civilidad política se volatiza. El precandidato que no haya hecho lo mismo que tire la primera piedra. Por eso resulta algo grotesco.

PRODUCTO de una denuncia del equipo jurídico de los verdes, la coalición CREO tuvo el primer traspiés.

NO solo obligan a litigar al equipo jurídico de ESTEFAN, también ponen en evidencia la parcialidad del Tribunal Electoral de Oaxaca que, en primera instancia, dijo que “no se acreditan los actos anticipados” de campaña del candidato de la coalición PAN-PRD.

Con la resolución del pleno del TEPJF, se revocó la resolución del Tribunal Estatal y le pidió que fije la sanción correspondiente.

El equipo jurídico del candidato Estefan Garfias, apelará la resolución del TEPJF al considera que, si bien son respetuosos de la legalidad, defenderán los derechos políticos-electorales que tiene a salvo su representado.

LO que no es novedoso es la parcialidad del Tribunal Electoral estatal. En una decena de juicios el tribunal federal le ha enmendado la plana. En breve recibirá la notificación para que decida el tipo de sanción a imponer.

Pero allí no queda todo. El equipo jurídico de Estefan prepara dos impugnaciones contra sus adversarios, el del PRI y el del PT.

EN los tribunales también se refleja la competencia electoral y, por el momento lleva la delantera el tricolor.

EL mismo tribunal federal determinó que PRI y su candidato a gobernador, Alejandro Murat Hinojosa, no vulneraron la normativa electoral al usar la prerrogativa de radio y televisión otorgada por el Estado en la etapa de precampaña. Según el Tribunal, Alejandro Murat usó debidamente la transmisión de los promocionales de radio y televisión, pues no fungió como único precandidato, ya que también lo hizo José Esteban Bolaños Guzmán.

De esa manera, se determinó que ambos tuvieron el derecho de realizar actos de precampaña a través de radio y televisión. El magistrado, Felipe de la Mata Pizaña, precisó que su precandidatura no fue única sino que existió otro precandidato. Por ello propuso desestimar el planteamiento que únicamente se valía ese argumento. Asimismo, la magistrada Gabriela Villafuerte Coello refirió que el criterio adoptado en el caso de los precandidatos únicos resulta inaplicable, toda vez que se trata de una contienda interna en la que participaron dos precandidatos.

El magistrado presidente, Clicerio Coello Garcés, advirtió que la autoridad investigadora realizó una serie de requerimientos a los órganos electorales locales y a los órganos partidistas y se demostró que en la elección interna participaron dos precandidatos, de tal manera que aquí se reitera el criterio de que los precandidatos pueden acudir a los tiempos en radio y televisión y, por lo tanto, no hay un uso indebido de la pauta por parte del PRI.