Adrenalina

El Auditorio Municipal de Tijuana fue el escenario donde luchó por última vez el líder de los “Perros del mal”, quien tenía una contienda de rutina que al final le costó la vida por un traumatismo cervical causado por una patada.

 

 

Luego de un duro golpe durante una función de lucha libre en Tijuana, Baja California, el Hijo del Perro Aguayo murió la madrugada de este sábado.

Tras ser sacado del ring por el amo del “619”, el hijo del “Can de Nochistlán” regresó al escenario y recibió unas patadas que causaron el daño; se quedó recargado en la segunda cuerda, su compañero trató de animarlo, se fue a la primera y quedó inconsciente.

Pedro Aguayo Ramírez, su nombre verdadero, trató de ser reanimado por Konan, quien nada logró; luego rodearon al gladiador algunas personas para brindarle primeros auxilios y trasladarlo a un hospital cercano, donde falleció en la madrugada.

Así, la lucha libre mexicana perdió a uno de sus máximos exponentes, figura en todas las empresas en las que participó y que incluso ya era un exitoso promotor.