En la política como en la vida, no hay plazo que no se cumpla y uno de esos plazos fatales está por expirar. Me refiero al registro de los candidatos al gobierno de Oaxaca.

 

Con excepción del PRI, todos los demás a estas alturas de la contienda, ya están inscritos, registrados y aprobados entonces ¿por qué Alejandro Ismael Murat Hinojosa no lo ha hecho?

Resulta muy curioso que justamente la designación de Alejandro Murat, haya definido la designación de otro candidato, el de la Alianza PAN-PRD que estaba entrampada entre Benjamín Robles Montoya y José Antonio Estefan Garfias, dos expriístas, aunque el primero con más tiempo de militancia en la izquierda,

Al decidir el PRI por Alejandro Murat, le abrió las puertas de par en par a José Antonio Estefan para competir por la alianza donde tiene al menos dos patrones: por el PRD a Gabino Cué y por el PAN a Diódoro Carrasco.

El enojo de Benjamín Robles Montoya y un coqueteo político operado desde Bucareli pero concebido por una mente bien adoctrinada en conspiraciones, lo tiene ahora como candidato del Partido del Trabajo con la única consigna de hacer perder al candidato de Gabino.

Vuelvo a mi pregunta ¿por qué no se ha registrado Alejandro Murat Hinojosa ante el órgano electoral, si fue el primero en ser designado por su partido como candidato de unidad?

Es lógico que los militantes priístas y de otros partidos políticos observen algo de morbo en el registro de Alejandro Murat porque suponen que el tema de la residencia le sigue pesando a Murat Hinojosa.

El candidato del PRI, se registrará el Jueves Santo, en plena Semana Santa y no porque espere el término fatal, sino porque el trabajo de cicatrización al interior del PRI con los ulicistas y evielistas aún no hace costra.

La defensa jurídica de Alejandro Ismael, lleva ya mucho tiempo con el tema de la residencia como para pensar que a estas alturas de la campaña, aún no tengan una solución a este problema y, dado que es hijo de un Oaxaqueño tiene las garantías de sangre necesarias para ser Gobernador del Estado.

Así que, como buen católico, Alejandro Murat se registrará el Jueves Santo para luego comenzar un periodo de campaña que comenzará el tres de Abril y que, dadas las condiciones y el trabajo político de autores bien experimentados en campañas electorales, lo llevará sin duda al triunfo el 5 de junio.

Y a pesar de que los vientos electorales le son favorables, Alejandro Murat va a tener que sortear algunas tempestades porque es una certeza matemática que sus enemigos políticos –algunos dentro del mismo PRI- están esperando esos plazos fatales para impugnarlo en dos momentos: a la hora del registro y en su eventual triunfo el 5 de junio cuando sea gobernador electo.

De cualquier manera su garantía es que al timón de su nave, como capital incuestionable y experimentado dirige un personaje cuya visión política no sólo está en el horizonte oaxaqueño sino allende la elección del 5 de junio.

El capital ve más allá del 2018, incluso piensa y planea la de 2024… al tiempo.