Ecos de Covián

 

 

El fantasma del terrorismo sigue acechando a todo el mundo, los ataques en Bélgica son una muestra de lo frágil que resulta la inteligencia y los cuerpos de seguridad de los países para protegerse efectivamente de este flagelo, ya que siempre están un paso atrás.

Los hechos recientes son muestra de que las fronteras están de sobra cuando el enemigo común no las respeta y las transgrede de manera sistemática y con una eficacia y crueldad que cumple con su objetivo de infundir miedo.

Si bien es cierto que los ataques se han concentrado en Europa, América no está exenta de sufrir algún atentado, principalmente Estados Unidos, que desafortunadamente en este caso es nuestro vecino y siempre se ha hablado de la posibilidad de que los terroristas pudieran entrar por nuestro país.

Aunque México cuenta con sistemas de inteligencia, como otras naciones, están no son infalibles, por ello se trabaja en constante coordinación con sus homólogos norteamericanos y centroamericanos.

Hoy más que nunca los gobiernos deben estar atentos no sólo a lo que ocurre dentro de su territorio, sino más allá, dejar de lado intereses propios y procurar por interés comunes para evitar que este fantasma se multiplique y cobre más víctima a inocentes.

Tampoco se trata de estigmatizar a grupos éticos y mucho menos a una u otra religión o forma de pensar, se trata de hacer prevalecer el bien común, por encima de cualquier diferencia ideológica.