Reforma

Roma, Italia.- El Papa Francisco lavó y besó los pies de refugiados musulmanes, ortodoxos, hindúes y católicos, a quienes llamó hijos del mismo Dios, en el Jueves Santo.

 

 

Esto, como un gesto de bienvenida a la hermandad y en un momento en que musulmanes y migrantes son blancos de odio tras los ataques en Bruselas.

Francisco denunció en el Centro de acogida de Castelnuovo di Porto (CARA), ubicado a las afueras de Roma, la masacre como un “gesto de guerra” perpetrado por gente sedienta de sangre, endeudada con la industria de armas.

El Pontífice lavó los pies a una voluntaria y a 11 refugiados y en su homilía denunció que mientras Jesús lavó los pies, en el atentado de Bruselas estuvo Judas.

“Un Judas que detrás tiene a los traficantes de armas que quieren sangre y guerra, y no la fraternidad”.

“Tenemos diferentes culturas y religiones, pero somos hermanos y queremos vivir en paz”, dijo Francisco en la homilía, que celebró de forma improvisada en el patio del Centro.

Varios de los migrantes sollozaron cuando Francisco se arrodilló ante ellos, mojó sus pies con agua bendita de un jarro de latón, los secó y besó.

El Papa fue recibido con un cartel que decía “Bienvenido” en una gran variedad de idiomas mientras caminaba por un pasillo improvisado para celebrar la misa al exterior.

Pero sólo una fracción de las 892 personas en busca de asilo, de los cuales 554 son musulmanes, 337 cristianos y dos hindúes, que viven en el albergue asistieron y muchos de los asientos quedaron vacíos.

Aunque al finalizar la misa, el Pontífice saludó a cada refugiado, uno por uno, posó para tomarse fotos y recibió notas.

Además, intercambió palabras con tres traductores, uno de Afganistán, uno de Malí y otro de Eritrea.

Durante mucho tiempo las reglas del Vaticano determinaron que sólo hombres podían participar en el ritual y los últimos Papas y muchos sacerdotes lavaban los pies de 12 hombres católicos, que representaban a los 12 apóstoles de Jesús y cimentaban aún más la doctrina del sacerdocio exclusivamente masculino.

Tras años de violar las reglas, en enero Francisco las cambió para permitir explícitamente la participación de mujeres y niñas.

A quiénes lavó los pies

En información difundida previamente por CARA, y replicada por ACI Prensa, se conoció la identidad de los 11 refugiados elegidos para el lavatorio.

Así, el primero de ellos es Sira, un musulmán de 37 años y proveniente de Mali. Llegó a CARA hace menos de dos meses después de haber pasado por Niger y Libia.

“Mohamed es otro de los musulmanes y cumplió hoy 22 años y llegó al centro de acogida también hace dos meses. Nació en Siria, del cual escapó hacia Libia y de ahí se embarcó a la isla de Lampedusa, a donde arribó el 11 de enero”, indicó CARA en su comunicado.

El tercer musulmán es Khurram, que cumplirá 26 años el 1 de junio y nació en Pakistán. Debió atravesar Irán, Turquía, Grecia, Macedonia, Serbia, Hungría y Austria, hasta llegar a Caltanissetta, en Italia, el 1 de septiembre de 2015.

El único refugiado hindú es Kunal de 29 años, que siguió el mismo camino de Khurram, pero partiendo de la India.

El Pontífice también lavó los pies a tres cristianas coptas originarias de Eritrea, que llegaron a Sicilia luego de atravesar Etiopía, Sudán y Libia.

La mayor es Luchia de 26 años y llegó el 7 de octubre de 2015. La segunda es Kbra que cumplirá 23 años el 1 de abril y llegó a la isla el 5 de noviembre. La menor es Lucía de 20 años y llegó el 4 de diciembre.

De los cinco fieles católicos, sólo una es mujer. Se trata de la italiana Angela Ferri, de 30 años, proveniente de Stigliano y que labora en el centro de acogida.

Los otros cuatro son jóvenes nigerianos, de los cuales dos son hermanos. Los cuatro son estudiantes y llegaron luego de atravesar Níger y Libia.

Los hermanos son Shadrach Osahon y Endurance de 26 y 21 años. Para salvarse se separaron por unos meses. El mayor llegó a Italia el 16 agosto de 2014 mientras el menor llegó el 17 de octubre del mismo año.

Los otros dos nigerianos son Miminu Bright de 26 años y Osma de 22 años, licenciado en física.

Con información de Vatican Insider