Oaxaca, Oax. Eran poco más de las 12 día de este jueves Santo, de la semana Santa, cuando los cohetes retumbaron el cielo y las porras empezaron a vibrar en toda una cuadra sobre la calle Escuela Naval Militar, mientras un bullicio de gente se acercaba para ver de cerca.

En tanto el candidato de la Coalición PRI- PVEM y Nueva Alianza, Alejandro Murat Hinojosa, se abría paso en medio de toda esta algarabía y se encaminaba hacia el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (IEEPCO) para obtener su registro como candidato a gobernador de Oaxaca.

 

 

Acompañado por un séquito de personas allegadas, junto a él su esposa Ivette de Murat, sus Hijos, el Presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Héctor Anuar Mafud Mafud, Adolfo Toledo Infanzón, el delegado nacional del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) Félix Martínez Olivares, entre otros, casi todos uniformados de pantalón negro y camisa blanca.

Mientras al interior procedía el protocolo establecido para el registro formal, a las afueras las banderas de algunas organizaciones ondeaban, las pancartas de apoyo y demás, el griterío de las mujeres que después de todo el evento se abalanzaron sobre él, cual efecto de estrella.

El sol pegaba fuerte, todos los asistentes buscaron el mejor lugar para escuchar el mensaje del candidato, que dirigió minutos después de su registro. Salió y subió a un templete ubicado frente al órgano electoral y procedió a dirigirse ante la multitud.

Los militantes y simpatizantes, adheridos a organizaciones sociales desde donde pudieron se subieron, saltaron vallas, las mujeres optaron por subir a los camiones de volteo del Sindicato libertad que aguardaban debajo de los árboles para obtener una mejor vista de su candidato.

Sobre el templete, ya se encontraba Alejandro Murat Hinojosa, con su camisa blanca y pantalón negro, su familia, los priistas, los del Verde y Nueva Alianza, como Liz Acosta, Samuel Gurrión, el mismo Eviel Pérez Magaña, quien había sido el ausente en anteriores ocasiones y en otros eventos.

Después de un mensaje el candidato dijo; “Trabajaremos para que haya gobernabilidad, la que se funda en acuerdos, aquella que entiende que somos más fuertes cuando construimos, no cuando dividimos, esa es la ruta institucional, que Oaxaca retome el rumbo, aquel que pase de las cifras a la de escuchar a la gente”. Ahí mismo hizo hincapié “pronto el sol saldrá en Oaxaca”.

Llegado el fin de su mensaje, el candidato posó para las fotos, de inmediato bajo y saludó uno a uno, quienes estaban afuera de las vallas a pesar de “ser un día festivo” como el mismo o reconoció durante su mensaje, y por más de una hora recorrió toda la calle en donde los militantes aguardaban y a pesar de los empujones, se tomó fotos, dio abrazos.

Junto al edificio del órgano electoral tres féminas, le gritaban y mandaban besos, él se detuvo y respondió a las muestras de cariño, para quienes durante horas permanecieron en una de las ventanas de este edificio en espera a que pasara su candidato.

Gabriela Olvera, tuvo un percance con su blusa, entre tantos empujones, pero nadie pudo darse cuenta de lo sucedido, la atención se encontraba sobre Alejandro Murat, mientras tanto una mujer con una niña en sus hombros buscaba pasar por aquel tumulto de gente, pero a ver la dificultad, la niña cuestionaba quien era el señor por el que tanta gente se había dado cita, la madre respondió; “… es el que dicen que va a ser gobernador de Oaxaca”. Mientras la niña seguía observando y sin quitar a vista a aquella persona con quienes todos querían tomarse fotos.

Poco a poco la gente se retiró del lugar, algunos volvían con una sonrisa, otras mujeres sin haber conseguido la foto anhelada y decían entre sí ya será para a otra.