Diana Saavedra

Cd. de México.- Entre mayo y diciembre de 2013, el virus del zika arribó a América vía aérea, reveló un estudio realizado en Brasil.


 

Nuno Rodrigues Faria, del Instituto Evandro Chagas, y Pedro Vasconcelos, de la Universidad de Texas, reportan en la revista Science que esto fue más de un año antes de que el primer caso fuera reportado oficialmente.

“Brasil ha experimentado una epidemia sin precedentes por el virus del zika, con al menos 30 mil casos reportados a la fecha. El virus fue detectado primero en Brasil en mayo de 2015 y rápidamente los casos de microcefalia fueron asociados con la infección”, apunta Rodrigues Faria.

Para saber qué tan cercana es la correlación entre la infección con el desarrollo en el nacimiento, los especialistas secuenciaron un pequeño grupo de genomas del virus en la zona para estimar su potencial evolutivo.

Las muestras fueron obtenidas de cinco donantes de sangre, un adulto que falleció por la infección y un recién nacido con malformaciones congénitas y microcefalia.

Utilizando una secuenciación de última generación, los investigadores obtuvieron siete genomas de ZIKV brasileños y encontraron poca variabilidad genética entre ellos.

Tras realizar un primer análisis comparativo, los expertos concluyeron que hubo una sola entrada del virus a América, probablemente en algún momento entre mayo y diciembre de 2013, más de 12 meses antes de que fuera detectado.

Esto coincide, añaden, con la temporada en que más visitantes arriban a Brasil procedentes de áreas endémicas del zika.

Los científicos revisan si el virus pudo llegar durante la Copa Confederaciones, que involucró la participación de la Polinesia Francesa, específicamente Tahití.

“La cepa que afecta actualmente la región está cercanamente relacionada con la Polinesia Francesa, por lo que es posible que de este sitio haya llegado, aunque se requiere mayor información para probarlo”, precisó Nuno Faria.

Adicionalmente, los análisis señalan que es posible que la microcefalia en Brasil asociada a la infección se dé entre las semanas 14 y 17 del embarazo, sin que esto represente una evidencia de que el virus causa el trastorno poco común en el que la cabeza de un bebé es mucho más pequeña de lo normal.