HASTA que surgió el gran escándalo por la noticia de que la Auditoría Superior de la Federación, requiere a BERNARDO VÁZQUEZ COLMENARES por un primer desvío de 364 millones de pesos detectado cuando fue director del IEEPO, el nuevo titular MOISÉS ROBLES CRUZ se atrevió a poner en su boca asunto tan espinoso. Lacónico, dijo que los desvíos de dinero se deben al caos administrativo que sembraron los funcionarios impuestos por el cartel 22.

 

 

TAN peliagudo el asunto que don Moisés no pudo evitar decir: Bernardo “debe responder a los señalamientos”. Eso dijo pero insistió en seguir ocultando lo que todo mundo comenta en el IEEPO, que la Auditoría Superior de la Federación sigue destapando la cloaca y que le puede resultar responsabilidad también a su antecesor JOSÉ ANTONIO ITURRIBARRÍA BOLAÑOS.

ESTO confirma que el “nuevo” IEEPO sigue en la misma política de opacidad.

OBLIGADO por el trascendido mediático y las insistentes preguntas de los colegas reporteros, de mala gana el director del “nuevo” IEEPO aceptó hablar el tema de la corrupción que persiste en esa esa dependencia.

EMPLEADOS bien enterados me dicen que MOISÉS ROBLES se sostiene en el vaivén de la inercia. Tiene un equipo humano obsoleto, “chambistas”. No obstante su novatez, se dedican a grillar a los conocedores, les bloquean todas sus sugerencias. La falta de coordinación y buen ambiente de trabajo en su equipo cercano, estuvo a punto de llevar al fracaso la reciente visita del Secretario AURELIO NUÑO en Miahuatlán. Aunque la gira se concretó -me dicen- se desarrolló en un ambiente demasiado ríspido. Moisés dejó muy mala impresión al titular de la SEP.

POR la falta de autoridad moral debido a su perfil profesional ajeno a la de un pedagogo que debe estar al frente de la institución, Moisés navega en el extravío. Deja hacer, deja pasar con tal de conservar la chamba.

YA puse en el Escaparate las demandas, administrativas y hasta judiciales, de maestros que son perseguidos por huestes del cartel 22. Es la hora en que don Moisés no puede -¿o no quiere?- asignar centro de trabajo a los maestros que cumplieron con la orden de evaluarse. El propio gobernador GABINO CUE se reunió con un grupo de esos educadores examinados pero al salir de la reunión muchos siguen desubicados y, algo peor, varios no han podido cobrar.

OTRA desidia que ha metido al IEEPO en procesos judiciales serios (un amparo de la justicia federal de por medio), es la falta de voluntad para sancionar a los maestros del cartel 22 que siguen en la dinámica del ausentismo laboral. Se pasan por el arco del triunfo las nuevas disposiciones de la SEP. Maestro que suspenda labores tres días consecutivos sin justificación, perderá su empleo. Eso dice el ordenamiento que nadie acata.

SILENCIO CÓMPLI CE

TAN grave es tolerar que la reforma educativa sea burlada por algunos profesores del ala ruda de la sección 22, como guardar silencio cómplice sobre la gran cloaca que han ido descubriendo en la revisión del manejo del inmenso presupuesto educativo en años anteriores.

CUANDO empezaron a filtrar nombres de algunos “aviadores” del IEEPO, me dicen que los capos del cartel 22 amenazaron con filtrar también los nombres en la gran lista de funcionarios del gobierno del estado que cobraban sin trabajar. En ese momento volvieron a amarrar complicidades con MOISÉS ROBLES. Se sabe que siguen en la misma práctica nefasta varios altos funcionarios públicos en la nómina educativa, igual que sus novias, sus efebos y recomendados. Como consecuencia, también sigue los miles de maestros que solo llegan a hacer acto de presencia en las escuelas.

LA C AUSA

ESTA política de connivencia de MOISÉS ROBLES fue lo que impidió que nos enteráramos de la denuncia contra el ex director del IEEPO BERNARDO VÁZQUEZ hasta que la ASF filtró la nota en medios nacionales.

AUNQUE la investigación ya tenía mucho tiempo, hasta la semana pasada supimos que Bernardo es requerido por desvío de más de 364 millones de pesos. La Auditoria Superior de la Federación (ASF) -dice la nota- busca a Bernardo Vásquez Colmenares Guzmán, ex director del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), por el desvío de 364.5 millones de pesos en recursos federales para saldar deudas administrativas. La ASF iniciaría un procedimiento de responsabilidad resarcitoria por daño al erario federal durante el ejercicio 2011, por desvío ilegal de dinero del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal para pagar adeudos de gastos operativos y de nómina de ejercicios fiscales anteriores. Dicha responsabilidad llevaría a un crédito fiscal contra Vásquez por el monto del daño al erario. En estos casos los funcionarios rara vez llegan a saldar el reclamo, además cuentan con diversos recursos legales para impugnarlo. Vásquez Colmenares Guzmán fue el primer director del IEEPO durante el mandato de Gabino Cué y renunció en junio de 2012 por presiones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). En 2014, la Procuraduría General de la República (PGR) inició una averiguación previa contra el ex director del IEEPO por el presunto fraude fiscal de 101.9 millones de pesos.