Agencia Informativa Conacyt / Verenise Sánchez

Ciudad de México.- A 10 años de que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) implementara el Programa de Laboratorios Nacionales, México actualmente cuenta con 66 laboratorios científicos y tecnológicos de prestigio nacional e internacional.

 

 

Tal es el caso del Laboratorio Nacional HAWC de Rayos Gamma y el Laboratorio Nacional de Investigación en Imagenología e Instrumentación Biomédica, entre otros, subrayó en entrevista Verónica Bunge Vivier, directora de Redes e Infraestructura Científica del Conacyt.

Destacó que este programa ha contribuido a reforzar el equipamiento de algunos laboratorios para impulsar el desarrollo científico en temas fundamentales. Asimismo, señaló que se busca propiciar la asociación entre diferentes instituciones académicas y estimular la vinculación entre estas, el sector empresarial y la sociedad civil.

Laboratorios en cifras

Gerardo Castro Bolaños, responsable de la Convocatoria de Laboratorios Nacionales del Conacyt, manifestó que el objetivo de dicho programa es “equipar con infraestructura especializada las instituciones de ciencia, tecnología e innovación para que puedan expandir sus capacidades de servicio técnico, académico y de investigación con estándares de calidad internacional”.

 

Indicó que esta iniciativa surgió en 2006 y contó con un presupuesto de aproximadamente 240 millones de pesos, recursos con los cuales se apoyó 15 laboratorios.

Después, el programa tuvo una pausa de tres años y fue hasta el año 2009 cuando volvió a lanzarse la convocatoria para apoyar más laboratorios. A través de esta segunda convocatoria se beneficiaron 18 laboratorios y se contó con una inversión de 270 millones de pesos.

El programa volvió a tener una pausa de casi cinco años, esto debido a que en 2009 se plantearon proyectos a mediano plazo, ya que “había un programa presupuestal que lo permitía. Actualmente se trabajan proyectos anuales porque los recursos fiscales se deben ejercer en el año de su asignación”, explicó el funcionario.

En 2014 —con un presupuesto de 320 millones de pesos, es decir, 33 por ciento más que en la edición anterior—, se logró apoyar 27 laboratorios, de los cuales 17 eran nuevos, manifestó.

En 2015 se invirtió alrededor de 325 millones de pesos para equipar y fortalecer 41 laboratorios, y en este 2016 se tiene un presupuestado de 400 millones de pesos para apoyar más de 40 laboratorios.

Reconocimiento internacional

A la par de que se implementó un programa para equipar y mejorar los laboratorios nacionales, se les apoyó y orientó para que se certifiquen a través de sistemas de estándares de calidad internacional, subrayó Castro Bolaños.

“También los hemos apoyado para que se acrediten con las diferentes normas que por sus temáticas les corresponden, ya que esto le da una mayor presencia también en el ámbito internacional”, reiteró.

Además, contar con dichas certificaciones internacionales permite a los laboratorios tener una mayor vinculación con las empresas, ya que el sector industrial busca espacios certificados para el análisis de sus productos.

“Habrá empresas que en lugar de mandar a caracterizar sus productos a un laboratorio del extranjero, lo harán aquí porque nuestros laboratorios ya contarán con procesos estandarizados a nivel internacional”.

Tener esta vinculación con el sector industrial es importante porque permite a los laboratorios transitar hacia la sustentabilidad económica.

Laboratorios sin paredes

Además de generar nuevo conocimiento y formar más recursos humanos altamente especializados, otro de los objetivos es que los laboratorios sean espacios “sin paredes”, es decir, que fomenten la colaboración y puedan asistir a los laboratorios investigadores de otras universidades, subrayó Castro Bolaños.

“Una de las características de este programa es que estamos promoviendo la colaboración entre investigadores pero también entre instituciones. En el caso de los laboratorios nacionales es requisito obligatorio estar asociados con otra institución, no pueden ir solos, cuando menos dos instituciones de dos entidades federativas distintas”, manifestó.

Caso de éxito

Uno de los laboratorios que se han consolidado a partir de este programa que impulsó el Conacyt hace 10 años es el Laboratorio Nacional de Microscopía Avanzada (LNMA), ubicado dentro de las instalaciones del Instituto de Biotecnología (Ibt) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en Morelos.

Instituto biotecnologia fachadaEn entrevista, el doctor Christopher Wood, investigador y responsable del LNMA, explicó que el proyecto de este laboratorio empezó en 2010 con la respuesta a la convocatoria del Conacyt para establecer laboratorios nacionales; sin embargo, fue hasta 2013, después de adquirir los equipos necesarios y construir el espacio adecuado, que abrió sus puertas.

El laboratorio cuenta con más de 250 usuarios registrados de nueve estados de México y tiene también colaboradores internacionales, además, ha otorgado más de 15 mil horas de servicio de microscopía, afirmó.

Señaló que además de trabajar con otros investigadores, también le encanta hacer divulgación científica dentro y fuera del laboratorio, expresó el académico miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

“También recibimos grupos escolares, hacemos demostraciones, hemos llevado microscopios a la calle, al zócalo de Cuernavaca; trabajamos con el público para entusiasmarlos, porque México necesita más microscopistas y más niños que estén entusiasmados para la ciencia”, subrayó el doctor Wood.

A 10 años de distancia

 

A una década de que el Conacyt creó el Programa de Laboratorios Nacionales, esta iniciativa ha contribuido a fomentar en todo el país el desarrollo científico y tecnológico, subrayó Verónica Bunge Vivier.

“Uno de los grandes logros ha sido justamente tener una mayor presencia a nivel nacional, ya que el programa empezó con una presencia en ocho entidades federativas y ahora tenemos Laboratorios Nacionales Conacyt en 19 estados de la república. Esto contribuirá a disminuir la brecha de ciencia y tecnología entre los estados, reforzando las capacidades en infraestructura y capital humano de los más rezagados. La idea tanto de la convocatoria de Redes como de Laboratorios Nacionales es incorporar estas entidades al tren de la ciencia, la tecnología y la innovación”, expresó.