CUANDO leemos nombres y antecedentes de los personajes que proponen los partidos, de todos los colores, para ser diputados de dedazo, es decir sin pasar el examen de las urnas, parece que se pusieron de acuerdo para acabar de contaminar más el quehacer político.

 

 

Solo así se explica, por ejemplo, la lista de candidatos plurinominales que ha dado a conocer el PRD. Incluye personajes improvisados de la política, oportunistas y piezas o cuotas de poder para personajes dominantes en las diferentes tribus amarillas.

Está el caso de Paola Gutiérrez Galindo, una dama que, antes que al PRD, sirve a los intereses de Hugo Jarquín. Me dicen que para que este se desistiera de su obcecación de ser candidato a la presidencia municipal de la capital, tuvieron que aceptar que la pusiera en el número tres de la lista plurinominal. Al ceder a este tipo de chantaje destrabaron el conflicto político derivado de la negativa del beodo Jarquín de respetar el derecho del PAN de poner candidato para la alcaldía de la ciudad capital.

En el número dos de la misma lista está Horacio Antonio Mendoza. Aunque este operaba como secretario de finanzas de la dirigencia estatal, dicen que su obediencia está como Raymundo Carmona Laredo.

DEMOCRACIA PERVERSA

Como consecuencia de la falta de autoridad moral en las filas amarillas, en el reparto de candidaturas influye también la traición. En premio a la deslealtad de “las dos Evas” mamá e hija, esta última repetirá en una curul local. Digo premio a la traición porque el “mérito” que el PRD les reconoce es haber dado la espalda a BENJAMÍN ROBLES.

No hay que olvidar que mientras el aventurero chilango traído de Michoacán, funcionaba como virtual vicegobernador, Eva Diego le juraba lealtad. Era de las activistas más decididas del proyecto “un chilango para gobernador”. Tan luego GABINO CUÉ le quitó el poder, “las dos Evas” lo abandonaron.

Es la grotesca inercia de rotarse la curul en familia, estas dos mujeres contradicen la democracia que pregona el PRD. Eva Diego concluyó como diputada federal y entró su madre Eva Cruz y ahora aquella saltará, sin hacer campaña, a la curul local como cuota de su nuevo partido. No hay que olvidar que también fue diputada del PRI.

CARICATURESCO

PERO hay dos casos más, muy emblemáticos, del autoritarismo ramplón que, sin duda, va en demérito del PRD. En lugar de que el ex presidente municipal de Xoxocotlán, JOSÉ JULIO ANTONIO AQUINO, sea sancionado por el desvío de más de 500 millones de pesos que le ha documentado la contraloría, lo premian como candidato plurinominal. Aunque va en el cuarto lugar, es posible que ligue una curul. El otro ejemplo es la estulticia de Amador Jara, dueño de UCD.

Con un plan francamente mordaz, quiere repetir su práctica de usar las posiciones del partido para comprar lealtades femeninas. A eso se debe que haya presionado bastante para ubicar en el número uno de la lista plurinominal a Silvia Flores Peña. Esta dama se perfila como diputada local y coordinadora de la bancada amarilla en el próximo congreso. Bueno, es lo que puede suceder si en la dirigencia nacional no hacen memoria y vuelven a resbalar en otro de los despropósitos de Amador Jara.

NO hay que olvidar que en el trienio pasado, provocó tremendo escándalo por el enredo sentimental con Larissa León Montero, su novia a la que hizo diputada federal por encima de todas las normas de su partido.

En la expresión más ruin del uso de poder, Amador quitó a Angélica Rocío Melchor Vásquez para “prestarle” la curul a su novia. Por encima de derechos partidistas cometió tal atropello contra Rocío que era la diputada propietaria y asistente del también ex dirigente del PRD y líder de la de la Unión Campesina Democrática (UCD), Rey Morales Sánchez.

Cuentan que a los 9 meses, Amador descubrió infidelidades de su novia Larissa y sin mayor explicación, solo con la muestra de su inmenso poder, la quitó y puso de nuevo a Rocío.

Mezclar cuestiones sentimentales con el reparto de curules en este partido habla del descrédito que alcanzan los partidos políticos. Lo grave es que el PRD ni siquiera condenó el affaire Amador-Larissa. Conflictos de alcoba y autoritarismo exacerbado se reflejan en este melodrama perredista. Algo peor, todo indica que repetirán la burla.

Cuentan que en su cuenta de Facebook, León Montero se mofó públicamente del desplante de su ex pareja. Agradeció, en tono sarcástico, “las muestras de afecto hacia mi persona por los abusos de que fui objeto de Amador Jara”.

“Gracias a todos por sus llamadas y por todo su apoyo sé que me conocen y que de corazón me desean lo mejor, solo quiero decirles que no se preocupen los tiempos de dios son perfectos y quiero que sepan que yo no necesito ser diputada federal para trabajar para la cuenca como lo he venido haciendo y menos para trabajar por mi cuna, por Loma Bonita, porque mi motivo y mi fortaleza son ustedes! Gracias por todas sus bendiciones que me acompañan y me guían todos los días ¡Los quiero!”, escribió en la red social.

Para mayor sorna, el fin de este capítulo de nuestra política chapulinera, se supo cuando Larisa León casó con un diputado federal de extracción priísta del Estado de Morelos.