CANCHA

Madrid, España (13 abril 2016).- Luis Enrique dijo, irónicamente, que al único que no quería enfrentarse en Cuartos de Final de la Champions era al Barcelona… Quizá no conocía al Atlético de Madrid.

 

 

Porque el clasificado a la Semifinal es el cuadro colchonero, el que con un triunfo 2-0 este miércoles en el Vicente Calderón, 3-2 en el global, dio un golpe de autoridad sobre el gran favorito del torneo y que buscaba ser el primer bicampeón en la historia de esta competencia.

Fue Antoine Griezmann el que con un doblete echó al vigente monarca, con goles al 36′ y al 88′, el primero con un cabezazo y luego con un penal, en otro partido con polémica arbitral porque Gabi cometió una mano en el área al 91′, pero el árbitro la marcó fuera.

Y después del primer gol, el que los ponía en Semifinales, el Atlético apeló a su estilo, a esa presión intensa al rival, a cerrar espacios, a nulificar a Lionel Messi, a Neymar y a Luis Suárez, quien apenas pudo generar dos disparos al arco, a renunciar al balón ya que apenas tuvieron 29 por ciento de la posesión, ya que apenas completaron 118 pases contra 591 de los blaugranas.

Pero los Colchoneros fueron efectivos. En la víspera, el blaugrana Luis Enrique dijo que quien desconfiara del Barcelona es porque no había visto sus partidos, mientras que Diego Simeone reconoció que su rival era un mejor equipo, pero que eso los motivaba a morirse en la raya, como ocurrió al 36′ cuando Gabi recuperó el balón tras un mal despeje de Jordi Alba, cedió para Saúl Ñíguez y este mandó el estupendo servicio para Griezmann, quien mediante un cabezazo.

El Barcelona despertó a partir del 57′, con una presión constante, despojando del balón al Atlético, una presión tan intensa que incluso Diego Simeone tuvo que alentar a su afición, pedirle al Vicente Calderón que presionara con más fuerza que la que puso para abuchear a Arda Turán, el ex colchonero.

Mientras los blaugranas caían en desesperación, en choques, en peleas como la de Neymar sobre Juanfran o el codazo de Luis Suárez sobre su compatriota uruguayo Diego Godín, el Atlético defendió con uñas y dientes y buscó un contragolpe, como el que encabezó el defensa Filipe Luis, con túnel incluido, y que acabó con la mano de Andrés Iniesta en el área, un penal que al 88′ acertó Griezmann.

Y luego llegó la jugada polémica, la mano de Gabi tras un centro de Iniesta, el tiro de Messi por encima del travesaño, el final el partido tras seis minutos de compensación y la eliminación del favorito que ahora tendrá que pelear por la Liga, con el Atlético pisándole los talones.

Atlético, Bayern Múnich, Real Madrid y Manchester City van por la Orejona.