Reforma / Ángel Charles

“La mejor imagen de un País no son los discursos o las promociones, es cumplir en términos de justicia y derechos humanos”, dijo Álvarez Icaza. Foto: Archivo

 

 

Cd. de México.- La salida del País del Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI) y las pocas respuestas a las familias de los 43 normalistas desaparecidos no sólo lastimaron la imagen de México, sino que se perdió la oportunidad de transformar el sistema de justicia corrupto, advirtió la CIDH.

 

En entrevista en Bogotá, Colombia, Emilio Álvarez Icaza, Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), afirmó que la desaparición forzada de personas es un tema grave, por lo que el caso Ayotzinapa era emblemático.

“¿Por qué Ayotzinapa es emblemática?”, explicó, abordado al finalizar un panel dentro de la Semana Internacional de la Sociedad Civil.

“Porque es un punto de iceberg que refleja una problemática mucho mayor… (la desaparición forzada) es un fenómeno que no es de ahorita, sino que reflejó en su esencia la problemática de la complicidad de autoridades con los narcos o los delincuentes”.

Es perder una oportunidad, dijo, para transformar un deteriorado, corrupto e ineficiente sistema de justicia.

“México está perdiendo la capacidad de una vez más de transformar lo que sus ciudadanos demandan que sea un sistema de justicia que funcione”.

Sin embargo, recalcó que el Gobierno federal decidió asumir el costo político y no entrar a cambiar un tema fundamental como es la impartición de justicia.

“Voy a varios países y todo mundo sabe, a mí me pregunta gente de Asia y África, ¿qué pasó con los 43 estudiantes?”, dijo.

“No dimensionan lo que significa que la mejor imagen de un país no son los discursos o las promociones, es cumplir en términos de justicia y derechos humanos”.

Además, criticó los ataques de desprestigio que enfrentó el GIEI en su estancia en México, muchos provenientes del mismo Gobierno federal.

Incluso, afirmó que este caso es un mal precedente de cómo la Administración de Enrique Peña Nieto va a actuar de ahora en adelante en la defensa de los derechos humanos y la impartición de justicia.

Agregó que el caso no está cerrado y que la CIDH estará vigilando que se cumplan las medidas cautelares dictadas en octubre del año pasado.

Álvarez participó dentro del panel “¿Qué se necesita para crear sociedades y organizaciones inclusivas?”, donde afirmó que no se debe claudicar en la lucha anticorrupción para hacer público lo que debe ser público en los gobiernos.