Sinembargo

Ciudad de México, 3 de mayo (SinEmbargo).– Enrique Peña Nieto llegó a la Presidencia como la cara nueva de un viejo partido empañado, el Revolucionario Institucional (PRI). En sus dos primeros años empujó a través de reformas ambiciosas el sector financiero y la educación. Sin embargo, tres años y medio después de su elección, la economía es tenazmente tibia, mientras que los escándalos y la creciente violencia golpearon su popularidad y ahora se ve presionado a entregar resultados antes de las próximas elecciones, destacan medios internacionales.

 

 

El pasado 13 de abril, el diario Reforma difundió una encuesta donde el 66 por ciento de los ciudadanos reprobaba la labor del Ejecutivo federal, una caída del 9 por ciento en su índice de popularidad, calificación más baja que la del entonces Presidente Ernesto Zedillo Ponce de León en 1995, cuando la crisis económica lo llevó a hundirse 6.9 por ciento ese año.

 

“El Presidente realmente no se ve que esté haciendo algo productivo; la gente lo ve a él sólo con el cumplimiento del protocolo”, dijo al diario Financial Times Alejandro Schtulmann, titular de la consultora EMPRA. “Algo tiene que suceder para salir de este pozo”.

El diario británico especializado en finanzas refiere que Peña Nieto no tuvo suerte al abrir las ofertas al sector de la energía, donde se esperaba extraer miles de millones de dólares en inversión ya que coincidió con la caída mundial de los precios del petróleo.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que los flujos de inversión extranjera directa neta ascenderán a sólo el 1.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de México este año, muy por debajo del 4.6 por ciento de Brasil, a pesar de que este país enfrenta su peor recesión, dice Goldman Sachs.

A pesar de que el crecimiento económico de México en el primer trimestre de 2016 se aceleró a un 2.9 por ciento, señala Financial Times, “los recortes del gasto público y la debilidad del peso han alimentado los temores de que esta aceleración no puede durar mucho”.

El diario destaca que el mes pasado el Presidente dijo a varios medios que había muchas razones para decir que el país está avanzando, sin embargo, dice el texto firmado por la periodista Jude Webber, aunque Peña ha luchado por terminar con esa sensación de que las cosas van mal en México, “con las elecciones intermedias en junio próximo lo ponen bajo presión para entregar resultados”.

Por su parte, The Wall Street Journal, dice que pese a los alentadores datos económicos durante el primer trimestre, las perspectivas para la economía de México este año se ve afectada por la debilidad de la demanda externa exportaciones -principalmente a Estados Unidos- y las preocupaciones sobre la seguridad pública.

Ayer, analistas consultados por Banxico, estimaron que la economía de México crezca un 2.4 por ciento en el año 2016. El dato de crecimiento fue el mismo que en marzo, después de haber caído a principios del año. Los analistas ven el crecimiento económico el próximo año en 2.8 por ciento, por debajo del 3 por ciento en marzo.

“El crecimiento económico ha decepcionado desde que Enrique Peña Nieto asumió el cargo, a finales de 2012. El Presidente se fijó como objetivo un crecimiento del 5 por ciento, pero hasta ahora el crecimiento económico medio ha sido un anémico 2 por ciento en los tres primeros años de su administración”, expuso The Wall Street Journal en una nota firmada por el periodista Juan Montes.

LOS PENDIENTES: INSEGURIDAD Y CORRUPCIÓN

Financial Times refiere que la reforma contra la corrupción se ha estancado a pesar de ser “un hecho urgente en México luego del escándalo de las propiedades de la Primera Dama Angélica Rivera Hurtado y el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso”.

Menciona que el PRI en el Congreso parece no dar prioridad para avanzar en las leyes reglamentarias del Sistema Nacional anticorrupción (SNA), una prioridad de Peña para reconstruir la credibilidad del gobierno destrozada.

El saldo del segundo periodo de sesiones del Congreso, entre febrero y abril, dejó pendiente las leyes que generaron mayor expectación en la gestión de Enrique Peña Nieto como las reglamentarias del Sistema Nacional Anticorrupción, la nueva regulación del cannabis y la reforma al modelo policial del país, propuestas, todas, que el Presidente Enrique Peña Nieto respaldó en eventos mediáticos.

Reformas y no violencia, dice el diario, “se suponía que ese era el camino para definir el nuevo México, pero en marzo pasado la tasa de homicidios a nivel nacional aumentó 19 por ciento respecto al año anterior”.

“Tal vez lo más preocupante es que el gobierno no ha logrado reformar las fuerzas policiales locales plagados de corrupción”, señala.

Y retoma el caso de los 43 normalistas desparecidos de Ayotzinapa:

“El gobierno prometió transparencia sobre la desaparición, sin embargo, la investigación oficial del peor crimen de derechos humanos de México en las últimas décadas, fue expuesta por los expertos internacionales quienes dijeron que había información manipulada. Además, el gobierno bloqueó deliberadamente sus esfuerzos después de que los expertos pusieron en duda la versión oficial de los hechos en un informe condenatorio del año pasado”.

El caso se ha convertido en una metáfora de los fracasos de México, menciona Financial Times.

El diario destaca que los desaciertos del Gobierno federal han servido a Andrés Manuel López Obrador para ubicarse como líder en las encuestas rumbo a 2018.

“Debemos tomar en serio las lecciones de la historia de otros países. Cuando la clase política no estaba preparado para el desafío, los líderes populistas finalmente emergieron”, dijo al medio Marco Fernández, profesor en el Tecnológico de Monterrey e investigador de laboratorio de ideas de México Evalúa.