El desplome del peso frente al dólar no se ha traducido en una inflación galopante ni en la turbulencia económica que hemos vivido en el pasado, según un artículo del Financial Times, que posiblemente se fundamenta en la estadística del gobierno, no necesariamente en la realidad. Los realmente perjudicados son los súper ricos que debido a las regulaciones antimonopolio, la competencia y la caída de los precios de las materias primas enfrentan grandes retos.

Carlos Slim, que fue entre 2012 y 2014 la persona más rica del mundo, había perdido una quinta parte de su fortuna hasta marzo, de acuerdo con la lista anual de multimillonarios de la revista Forbes. Las fortunas de Ricardo Salinas Pliego y Alberto Bailleres también han resultado afectadas.

La Jornada / Dinero / Enrique Galvan Ochoa