Apanicados por tanta violencia, el caos y la ingobernabilidad, no pocos juchitecos se preguntan: ¿Dónde están las voces de Francisco Toledo, Lona Reyes. Carlos Monsivais y todos aquellos famosos que hace unos 40 años ponderaban a “los salvadores de Juchitán”?

 

 

Me refiero a aquella partida de jóvenes idealistas al frente de la COCEI que, en esos años, fueron vistos, y aplaudidos porque se presentaban como mesías, como los redentores sociales. Hoy, desgraciadamente, es una organización devenida en una banda de facinerosos.

 

En la babel juchiteca, tierra de nadie, con una interminable cadena de ejecuciones humanas, secuestro de personas, asaltos, invasiones de negocios y propiedades privadas y cuanta transgresión surja de la mente criminal de las pandillas, suena el clamor: ¡esta es la nefasta escuela de la COCEI! Una verdadera descomposición sociopolítica en ese municipio.

 

El devenir de aquellos jóvenes “idealistas” como Leopoldo de Gyves de la Cruz, Héctor Sánchez, Mariano Santana, Alberto Reyna, Roberto López Rosado, Oscar Cruz, Saúl Vicente, entre otros, sorprende a 40 años de distancia. Se convirtieron en magnates con inmensas fortunas mal habidas al amparo del poder devastador que ejercen desde aquellos años en que se insertaron en el poder político con su primer “ayuntamiento popular”.

 

A la sombra de partidos como el PRD, el PT y últimamente MORENA, esta caterva de atracadores, han depredado el municipio de Juchitán, hasta el empalago. Aunque son viejos y mañosos se resisten a dejar el poder. En el mejor de los casos, designan en las posiciones políticas que administran como parcelas propias, a sus hijos, amantes o socios. Un caso vergonzante del momento: La “mesha” Héctor Sánchez impuso como candidata a la presidencia municipal a su hermana Gloria y la suplente es la nueva pareja de Héctor.

 

Al morir el viejo Daniel López Nelio, otro de los fundadores de la COCEI, su parcela política la heredó a su pariente Mariano López Santana quien administra las posiciones con todos sus sobrinos motejados hoy como “los niños de oro”. Así les apodan por su tendencia a las negociaciones con el gobierno. Siempre con el ropaje de opositores al sistema, sus convenios suelen ser de alto valor económico.

 

AMAFIADOS

 

Para mantener su poder se coluden con grupos delincuenciales a los que organizan y defienden para invadir terrenos donde luego fundan “colonias populares”. Los asentados en esos predios irregulares se convierten en sus fieles testaferros y los siguen usando como clientela política. Sirven para marchas, mítines, invasión de predios, ocupación de oficinas públicas y hasta empresas pñrivadas. También para los bloqueos de calles y carreteras. Estos son sus recursos más socorridos para presionar al gobierno que les ha dado dinero a manos llenas, posiciones políticas y algo muy peligroso: impunidad para ellos y sus grupos. Lo que sucede en este momento en Juchitán es algo así como “la rebelión de los sicarios”. Todos esos grupos delincuenciales surgidos de la escuela funesta de la COCEI, hoy pelean su propio espacio. Ya no quieren ser solo testaferros de los fundadores de esta organización.

 

Se han dado cuenta de que mientras ellos exponen el físico haciendo el trabajo sucio de las invasiones y golpeteos, sus patrones acumulan más poder e inmensas fortunas. Han despertado y ahora demuestran que ellos son el poder real. Que son los que votan, los que toman oficinas y se arriesgan mientras los capos negocian.

 

Esta rebelión explica el hecho de “Los Terán”, uno de los grupos delincuenciales identificados como de mayor beligerancia, también busque el poder con una candidata independiente a la presidencia municipal de Juchitán ¿saben quién es? Doña Pamela Terán. Su hermano es el capo mayor y su hermano René fue ejecutado la semana pasada. El indicativo es que ya no quieren servir a la COCEI.

 

TAMBIÉN LOS DEL PRI

 

El secuestro que sufrió el pasado lunes el priista Héctor Matus, mejor conocido como “la garnacha”, es otra expresión de la “rebelión de los sicarios”.

 

La Policía ha documentado que en sus tiempos de influyente presidente municipal, “la garnacha” utilizó como grupo de choque a la clientela política de María Reyes. Les ayudó, incluso, a crear una flotilla de mototaxistas que, al estilo COCEI, sirven para todo tipo de presión política.

 

Resulta que Chon Terán y María Reyes son primos, ambos sirvieron a los intereses políticos de “la garnacha” quien, de pronto, se olvidó de ellos y hasta incumplió con el pago de viejos adeudos económicos. Los primos se pusieron de acuerdo y para poder cobrar invadieron un terreno del priista que fue su mecenas.

 

Este los denunció y María fue detenida y está sujeta a proceso. Como se conocen sus mañas, esta dama envió a medio centenar de sus mototaxistas que con lujo de violencia sacaron a “la garnacha” de su casa y lo presentaron al juzgado con la intención de presionarlo para que retirara la demanda.

 

Así ha iniciado el ajuste de cuentas de los grupos político delincuenciales en Juchitán.