Cd. de México (15 mayo 2016).- Qué mejor regalo de las Águilas para su afición en la celebración del Centenario que eliminar a Chivas con una victoria por 2-1 en el Azteca (mismo global) y lograr en el Clásico Nacional el boleto a las Semifinales del Clausura 2016, en donde esperan rival.

 

 

 

El América sigue volando y una vez más eliminó al Guadalajara en Liguilla.

 

Ambos brindaron un encuentro de mucha intensidad, con jugadas polémicas, y sobre todo con fallas que le pasaron factura al Rebaño Sagrado. Especialmente el yerro de Carlos Peña desde los 11 pasos, ese pesó como una losa.

 

Desde que arrancó el primer tiempo, se vivió un verdadero Clásico, con dos equipos metidos en la elaboración de jugadas y haciendo vibrar al público.

 

Jair Pereira mandó un primer aviso al minuto 4, con un cabezazo que se estrelló en el larguero. Pero eso fue apenas el inicio porque lo mejor estaba por venir.

 

Orbelín Pineda aprovechó que la defensa del América lo dejó suelto y, al 9′, con un disparo desde fuera del área abrió el marcador para meterle una presión intensa a la escuadra local.

 

América se lanzó a fondo para buscar la igualada, con la obligación de meter dos goles por el peso de la anotación de visitante.

 

El empate llegó por la vía penal al minuto 27, cuando Jesús Sánchez derribó a Darwin Quintero y el árbitro, Roberto García Orozco, no dudó en marcar la falta.

 

Osvaldo Martínez cobró fuerte y colocado para vencer al arquero, Rodolfo Cota.

 

Chivas tuvo en sus manos la opción de sentenciar el Clásico, con la marcación de otro penal, pero ahora a su favor.

 

Sólo que el “Gullit” no tuvo la serenidad ni la fortaleza para cobrarlo bien y terminó estrellando el esférico en el poste; aunque segundos antes el arquero Hugo González manoteó y se movió en su zona, sacando de concentración al volante.

 

En el complemento, Chivas tuvo las mejores opciones, el “Gullit” Peña los puso a sufrir tocando el balón y abriendo espacios cerca de la zona penal.

 

Parecía que en cualquier momento podía caer el tanto que pusiera en ventaja a las Chivas.

 

Pero un contragolpe le cambió la vida a la Águilas; Miguel Samudio abrió juego por la izquierda, Andrés Andrade voló y Darwin Quintero terminó por cederle a Oribe Peralta, quien no perdonó para poner el 2-1 al 64′.

 

América terminó pidiendo la hora, sacó a sus mejores hombres de ofensiva y se replegó, aguantó la exigencia del chiverío y ahora el técnico Nacho Ambriz vivirá su segunda Semifinal consecutiva.