La Fiscalía de Jalisco libera a los internos (112 menores) e investiga abusos sexuales y torturas

 

Una denuncia de un familiar ha servido para que la Fiscalía de Jalisco (México) abra la tapa de los horrores en un albergue para drogadictos. 271 internos, entre ellos 112 menores, fueron rescatados este martes del centro privado Despertar Espiritual, situado en el área metropolitana de Guadalajara.

 

 

La Fiscalía ha calificado la situación de “infrahumana”. Ha mencionado que había “aparatos para torturar” e investiga si cinco menores sufrieron abusos sexuales. Los pacientes estaban hacinados y algunos golpeados y con quemaduras de cigarrillo. En las sábanas de las literas y en la ropa de los pacientes había pulgas y los alimentos se encontraban en descomposición.

 

Han sido detenidos dos hombres como supuestos responsables del centro, situado en el municipio de Tonalá, en un barrio humilde. Otras 11 personas son investigadas como posibles involucradas en el maltrato a los internos, que para permanecer ingresados tenían que pagar una cuota “voluntaria”.

 

El caso ha salido a la luz gracias a la denuncia de una persona que quiso sacar de allí a un familiar y no sólo no lo logró sino que fue retenido durante horas por los empleados y obligado a pagar 80 dólares para salir del albergue con su familiar.

 

Según el registro oficial el lugar estaba en funcionamiento desde 2010. Aparece incluido en el apartado de “agrupaciones de autoayuda para alcohólicos y personas con otras adicciones”.

 

Los 271 rescatados son 160 hombres y 111 mujeres. Entre ellos, 69 niños y 43 niñas.

El País