¿Cómo iban a imponerse la obligación, los senadores y diputados, de hacer públicas sus riquezas? ¿Por qué tendrían que crear una fiscalía anticorrupción que más adelante los podría llevar a prisión? ¿Por qué trastocar el andamiaje jurídico que los ha protegido y beneficiado? Así que, con toda desfachatez, los partidos del Pacto por México y aliados (PRI, PAN y PRD) decidieron posponer el tema hasta después de las elecciones del 5 de junio, aun cuando ellos mismos se habían impuesto la obligación de aprobar antes del 27 de mayo el conjunto de normas del Sistema Nacional Anticorrupción. Queda para el anecdotario la frase que se atribuye al senador Emilio Gamboa Patrón: Aquí se viola todos los días la Constitución.

 

La Jornada / Dinero / Enrique Galvan Ochoa