El ambientalista y actor peruano Richard Torres, quien ha contraído simbólicamente matrimonio con árboles de distintos países de Sudamérica, plantó en la Ciudad de México el “Árbol de la paz” para crear conciencia sobre el cuidado de la naturaleza.

 

 

En su estancia en este país, contrajo matrimonio con el árbol de El Tule en el estado de Oaxaca, considerado el árbol con el diámetro de tronco más grande del mundo. Y ahora en la capital del país, busca advertir de las mayores catástrofes ecológicas en la capital mexicana.

Este actuar peruano y joven ambientalista afirma que México está entre los 20 países del mundo que más contribuyen al cambio climático por la deforestación de sus bosques. “Son 500 mil hectáreas de bosques”, dijo, “que se talan en México de una manera indebida”.

Richard Torres nació en el Amazonas del Perú, actor de teatro, fue en su lugar donde nació el proyecto “Cásate con un árbol, salva tu oxígeno” como una causa y una forma de expresión artística para concientizar a la gente sobre los daños al medio ambiente con la deforestación de los bosques.

Su proyecto ha estado en varios países de su Sudamérica como Argentina, Brasil, Chile, entre otros, con éxito y ahora busca llevarlo a Estados Unidos y Europa.

Hasta ahora el único problema que se la ha presentado en esta causa fue en Oaxaca, estado del sureste de México, cuando se le pretendía cobrar 50 mil pesos por contraer matrimonio con el árbol de El Tule, lo que finalmente no prosperó.

“Nosotros le explicábamos que nuestro proyecto de reforestación no era con fines de lucro, que no manejábamos dinero, ni dinero de políticos ni de gobiernos, es un proyecto personal, es un proyecto autofinanciado, viajamos con nuestros recursos. Al final, la boda con el árbol de El Tule que es el más grande y el más antiguo del mundo, se hizo más allá de todos los impedimentos que nos quisieron poner, porque esto venía de una persona, el pueblo la gente estaba con nosotros”.

Este día plantó el “Árbol de la paz” en la Ciudad de México porque afirma que el país y su capital se encuentran en este momento en su mayor crisis ecológica y de ecocidio. La Ciudad de México, dijo, es una de las cinco ciudades del mundo más contaminadas y que más aporta al cambio climático.

“Hoy han declarado emergencia por el oxígeno, por la alta tasa de contaminación, por la cantidad de carros, por la cantidad de industrias, por la cantidad de contaminación química que existe en la Ciudad de México y por la falta de áreas verdes. Debería haber un árbol por cada persona”.

El plantar el árbol de la paz en la Ciudad de México, agregó, lleva una intención mediática y una manera fuerte, consciente y real, porque se necesita salvar el oxígeno de México, de la Ciudad de México y ponerle un alto a la contaminación.

“Necesitamos que los políticos, las autoridades, los mexicanos, de una vez por todas se pongan las manos en el corazón y en la conciencia para parar esta masacre ecológica que está afectando a los mexicanos. Porque qué planeta le vamos a dejar a los niños, a las nuevas generaciones”.