Cd. de México (22 mayo 2016).- La bancada del PAN en la Cámara de Diputados exigió al Gobierno federal no ceder ante las presiones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

 

El líder de los diputados panistas, Marko Cortés, denunció que la reforma educativa sigue sin dar resultados en estados como Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca, donde se registra el mayor atraso.

 

Advirtió que el Gobierno federal no sólo debe aplicar sanciones laborales, sino que está obligado a mejorar la calidad del educación y construir un sistema devaluación más objetivo, equitativo y útil.

 

“Ahora se requieren acciones decididas para no dar marcha atrás ni ceder a chantajes, así como para tomar medidas drásticas de política educativa, para revertir el rezago que presentan estas entidades, las cuales siguen teniendo graves carencias en cuanto a analfabetismo y nivel de escolaridad”, dijo.

 

En un comunicado, el diputado federal recordó que el promedio de periodos de estudio de la población en esas entidades va de 7.3 a 7.9 años.

 

“En esos estados la reforma educativa prácticamente no ha impactado. Al paso que van, tardarán más de una década para que la población tenga una escolaridad equivalente a la secundaria”, señaló.

 

El panista advirtió que, a más de tres años de haber sido aprobada, la reforma educativa no ha provocado mejoras sustantivas.

 

“Su implementación le ha quedado grande a las autoridades”, criticó.

 

Detalló que el porcentaje de alumnos que logra concluir sus estudios de manera oportuna en cada nivel educativo no ha mejorado de forma sustantiva en todos los niveles y mantienen la misma tendencia existente antes de la reforma.

 

Sostuvo que, en el caso de la educación superior, la eficiencia terminal incluso fue a la baja.

 

Cortés consideró que, en el caso del analfabetismo, la reforma educativa tampoco ha tenido un mayor impacto en las entidades con más rezago, como Guerrero, que registra un 12.2 por ciento; Chiapas, un 13.3 por ciento, y Oaxaca un 15.7 por ciento.

 

“Esta realidad contrasta ampliamente con entidades como la Ciudad de México, con 1.5 por ciento en 2015, o Nuevo León, con 1.6 por ciento”, dijo.

 

El panista explicó, que de acuerdo con resultados de la prueba Planea, buena parte de los estudiantes se ubica en el nivel uno, ya que presenta deficiencias en el desarrollo de conocimientos y habilidades relacionadas con las competencias disciplinarias básicas.

 

Informó que en sexto de primaria el 49.5 por ciento de los evaluados se ubicó en el nivel uno en lenguaje y comunicación, mientras que el porcentaje ascendió a 60.5 puntos en matemáticas.

 

Por otro lado, consideró que la educación media superior es un cuello de botella del sistema educativo nacional, ya que cuenta con altos niveles de deserción y reprobación.

REFORMA / Redacción