Ciudad de México. A nivel mundial se reportan cada año 1.4 millones de personas que contraen una infección en los hospitales, pacientes que al ingresar a clínicas en las primeras 24 horas se complica su salud a causa de infecciones intrahospitalarias o nosocomiales, causadas por bacterias y hongos que se encuentran en el medio ambiente, equipo y personal médico, capaces de provocar diversas enfermedades, incluso la muerte.

 

A fin de terminar con esta problemática, investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN), diseñan y sintetizan moléculas que interrumpan la comunicación de las bacterias y combatan la resistencia a antibióticos.

 

Una vez conseguida la molécula ideal se crearán fármacos que ayuden al organismo a defenderse por medio del sistema inmunológico y se de esta manera terminar con los microorganismos dañinos.

 

“Cuando una persona ingresa al hospital por un padecimiento grave o sufre una intervención quirúrgica, su sistema inmunológico se debilita y las bacterias intrahospitalarias pueden causar enfermedades como neumonías, infecciones de vías urinarias o en pulmones y riñones.

 

Estos padecimientos son difícil de tratar debido a que las bacterias son resistentes a la mayoría de los antibióticos”, explicó Alicia Reyes Arellano investigadora de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN.

 

Además, un informe del Centro Médico Nacional La Raza de 2012 señala que de los pacientes ingresados, el 6.7 por ciento desarrolla una infección intrahospitalaria y de éstos muere el 22 por ciento, especificó la especialista.

 

Alicia Reyes Arellano detalló que las bacterias intrahospitalarias utilizan un mecanismo de comunicación química y bioquímica, llamado quorum sensing, para convertirse en patógenas y lograr una infección exitosa. Una alternativa es vencer la resistencia a los antibióticos e interrumpir esta comunicación, por ello la investigación del IPN se centra en diseñar y sintetizar moléculas que logren esta función.

 

El proyecto es multidisciplinario y se trabaja en colaboración con médicos, bioquímicos, microbiólogos y químicos, así como con el Centro de Nanociencias y Micro y Nanotecnología del IPN y el Instituto de Física de la UNAM.

 

El equipo también busca convertir las moléculas en nanopartículas que hagan más efectiva su función. “Ya empezamos a sintetizar algunas y estamos en proceso de diseñar un método de evaluación para saber si son capaz de inhibir el quorum sensing”.

 

La investigadora planea llevar el mecanismo de la síntesis de moléculas de interrupción de comunicación a casos de tuberculosis pulmonar debido a que en México se registra cada año 15 mil nuevos casos de acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud”, finalizó Reyes Arellano.

La Jornada