El periodista Joaquín López Dóriga anunció anoche su salida del noticiario estelar de Televisa. El próximo viernes 19 de agosto será la última vez que dirigirá y conducirá ese programa, en una decisión que desde hace meses ha conversado con su familia y los directivos de la empresa, dijo.

 

 

Apenas un minuto le tomó dar esta noticia, que se esperaba hace varias semanas. Dijo que desde que llegó, en abril de 2000, hasta agosto próximo, más de 16 años, ha sido un viaje maravilloso. En seguida agradeció a la audiencia, a sus colaboradores y técnicos que lo han acompañado; resaltó que en agosto terminaré un ciclo, éste, y comenzaré otro, el cual ya ha empezado.

 

López Dóriga, quien considera que el periodismo es el mejor oficio del mundo, llegó a la dirección del noticiario nocturno el 3 de abril de 2000. Su nombramiento generó la renuncia a la televisora de Abraham Zabludovsky, quien aspiraba a ser el elegido para conducirlo tras la salida de Guillermo Ortega. Con él, también su padre, Jacobo Zabludovsky, dejó la empresa.

 

Emilio Azcárraga Jean ya había designado a López Dóriga, quien se inició de reportero en 1968, en el diario El Heraldo de México y a partir de 1970 se incorporó al equipo del noticiario 24 Horas que encabezaba Jacobo Zabludovsky, de quien aprendió a tener claro que un programa de televisión se termina en cualquier momento. Saber que este es el primer programa, pero también puede ser el último, dijo en una entrevista con La Jornada (3/6/98).

 

Fue colaborador en la revista Siempre! en la década de 1970 y en noviembre de 1978 salió de Televisa para irse a dirigir el área de noticieros y eventos especiales de Canal 13, entonces televisión del Estado, y luego de Imevisión.

Para entonces ya era columnista político del diario Novedades. En 1981 creó la revista Respuesta y un programa de radio del mismo nombre. Desde 1994 dirige y conduce un programa de noticias en Radio Fórmula.

 

Como reportero, López Dóriga ha conocido a nueve presidentes de la República y ha reconocido que la cercanía con el príncipe, muchas veces es más lo que aparenta ser que lo es. De hecho, dijo, nadie debe ostentarse como amigo del príncipe.

 

Su cercanía con el poder también le dejó enseñanzas, como que la cercanía es importante siempre y cuando te produzca información. Tiene como límite otro tipo de relación. No quiero hablar de complicidad, pero rebasar el límite significa dejar de ser reportero, dejar de ser testigo de calidad para intentar convertirte en protagonista. Entonces corres la suerte de los protagonistas, señaló a La Jornada.

 

Para López Dóriga el periodista tiene la ventaja de ser testigo cercano de la realidad y, respecto de quienes ostentan el poder, la enorme ventaja de que tú te quedas y ellos se van.

 

Después de Novedades, su columna se empezó a publicar en El Heraldo de México, de donde salió en octubre de 2003 cuando se concretó la venta de esa empresa.

 

En 1998 regresó a Televisa como director general y conductor del programa de investigación Chapultepec 18.

 

Más recientemente, el comunicador se ha subido a la plataforma digital con sus cuentas en redes sociales de Facebook y Twitter, y una página de noticias que lleva su nombre.

 

La Jornada