Era inevitable que los estudios de Walt Disney hicieran una secuela de “Alicia en el País de las Maravillas”. La película dirigida por Tim Burton en 2010 recaudó más de mil millones de dólares en la taquilla internacional y provocó que productores en todo Hollywood pensaran como el Conejo Blanco: “Se nos hace tarde, se nos hace tarde”, y se apresuraran a filmar películas basadas en cuentos. Era obvio que debían darle otra mordida al hongo de Alicia.

 

Pero la decisión que tomó Disney de regresar al mundo absurdo y fantástico de Lewis Carroll tuvo un elemento sorpresa: el director inglés James Bobin.

 

Cuando lo contrataron para dirigir “Alicia a través del espejo”, el filme de 170 millones de dólares que se estrenará el 27 de mayo, Bobin tan solo había dirigido dos películas de “Los Muppets” con un presupuesto moderado. De hecho, Bobin quizá era más conocido por su trabajo en televisión como creador de la excéntrica “Flight of the Conchords” de HBO y por ser escritor-director del programa “Da Ali G Show”, donde ayudó a que Sacha Baron Cohen creara distintos personajes para adultos.

 

¿Ese era el as bajo la manga de Disney?

 

El razonamiento se hace evidente al conocer a Bobin, como lo hice a finales del mes pasado. Solo hay que considerar, por ejemplo, la respuesta frenética que dio a una pregunta sencilla acerca de por qué se sintió atraído por la historia de Alicia: “Creí que sería interesante retomar el hermoso mundo que Tim creó en la primera película y llevarlo más allá con un poco de locura y surrealismo, así como la idea victoriana de fantasía. También quise agregar comedia, porque eso es en lo que más he trabajado, mientras seguía de cerca la historia principal, que es muy emotiva: la comedia y la emoción son muy importantes”.

 

Se acomodó los enormes lentes oscuros que llevaba y continuó: “¿Sabes?, a Lewis Carroll no le interesaban la causa y el efecto ni los argumentos lineales. Se trata de lo surreal, lo absurdo, los juegos de palabras, la sátira y el autoanálisis. También es gracioso y por eso es un gran reto”.

 

Cuando terminó de responder, echó la cabeza para atrás y se rio con una carcajada alegre y ligeramente descontrolada.

 

Lo observé fijamente. “¿Estás loco, ¿verdad?”, le dije, utilizando una frase de la película.

 

“Los mejores siempre lo están”, respondió, sin titubear.

 

El simpático Bobin, quien tuvo éxito con “The Muppets” pero fracasó con “Muppets Most Wanted”, es el más reciente director desconocido en beneficiarse de la obsesión hollywoodense con las películas tipo franquicias. El afán de los estudios de alargar las secuelas hasta el infinito los lleva a considerar que los directores más apropiados son quienes muestran una fuerte sensibilidad y sentido de la ambición pero a quienes aún les falta un catálogo de películas, y por lo tanto son más manejables en el terreno artístico.

La mercadotecnia de Disney también benefició a Bobin. Para vender los boletos de la secuela de “Alicia en el País de las Maravillas”, Disney quiso anunciar la película como “de” Tim Burton (Burton jamás consideró dirigir la secuela). Así que el estudio necesitaba a un cineasta que aún no alcanzara tanta notoriedad.

 

No fue fácil convencer a Bobin, de 43 años. Incluso presionó a Linda Woolverton, quien escribió el guion, para que agregara a un personaje principal llamado Tiempo, una criatura mitad humano, mitad reloj que controla cómo se desarrolla la eternidad y también persigue a Alicia.

 

“Cuando entré al proyecto, solo había un primer borrador del guion”, dijo Bobin. “Linda había escrito una historia agradable acerca de viajar en el tiempo; en ella, Alicia va al pasado para salvar a la familia del Sombrerero Loco. Le dije: ‘Espera un momento. ¿Y si hacemos que el Tiempo sea una persona? Tiempo quizá utiliza un objeto brillante para viajar en el tiempo. Después, Alicia quizá podría robar el objeto e interrumpir la continuidad. Sin querer, provocaría que el Tiempo la persiguiera”.

 

“Con esa historia se obtiene un buen impulso narrativo. Así que eso hice”.

 

Bobin recurrió a un amigo, Cohen, para que interpretara el papel. “Para mí no hay nada más gracioso que cuando Sacha interpreta a un idiota competente”, dijo Bobin y agregó que Cohen colaboró “en gran medida” con la creación del personaje.

 

Woolverton, una leyenda de Disney que escribió “La Bella y la Bestia” y “Maléfica”, entre otras, se quedó con el único crédito de guionista. “James sugirió la idea de Tiempo, pero no me dio nada escrito”, precisó Woolverton. “Desarrollamos juntos el personaje”.

 

Al igual que el filme anterior, “Alicia a través del espejo” también tiene una tendencia marcadamente feminista. Todos los protagonistas están de regreso, incluyendo a Mia Wasikowska como Alicia Kingsleigh, Helena Bonham Carter como la Reina de Corazones, Johnny Depp como el Sombrerero Loco y Anne Hathaway como la Reina Blanca.

 

Pero la secuela es muy diferente. La historia, conformada en su mayor parte por un argumento completamente nuevo, “explora el ‘porqué’ de este mundo”, dijo Woolverton. “¿Por qué la Reina de Corazones, por ejemplo, tiene esa cabezota?”. (La explicación tiene que ver con una caída de la infancia, inspirada en un accidente que sufrió Woolverton cuando era niña. “Me resbalé con el jugo de unos pepinillos y me golpeé en la cabeza”).

 

La historia también explora más el personaje de Depp, quien esta vez está más triste que loco. Su cabello naranja está bien peinado y usa un traje. (“¿Cómo es estar enfermo si estás loco?”, se preguntó Bobin. “¿Es como estar cuerdo?”) La Reina Blanca acude a Alicia para que saque de su trance al Sombrerero Loco, y ella utiliza la esfera giratoria de Tiempo —llamada Cronósfera— para navegar los Océanos del Tiempo, que se crearon por computadora; en ellos se encontrará con muchas criaturas extravagantes.

Tiempo, por ejemplo, tiene ayudantes robot llamados Segundos, quienes pueden apilarse como Minions para formar entidades más grandes llamadas Minutos. También están Humpty Dumpty y la Oruga Azul (último papel destacado del actor Alan Rickman), ahora una Mariposa Azul. El padre del Sombrerero Loco, Zanik Hightoop (Rhys Ifans), también aparece en una escena.

 

“La película debía tener el estilo de Carroll en cuanto a su dificultad”, dijo Bobin. “Yo creo que uno de los logros de la película es que mi hija de 8 años la entiende”.

The New York Times