* ¿Quién para la violencia electoral del magisterio?

* La violencia que no cesa en todo el estado

*Luis Alfonso Silva derrochó e hizo sólo promesas

Finalmente, después de dos meses de campaña para candidatos a gobernador del estado, mes y medio para diputado y un mes para presidente municipal, las actividades proselitistas llegaron a su fin.

 

Hay muchas lecciones que deja esta jornada a los políticos, autoridades, medios de comunicación y población en general, sobre todo enseñanzas acerca de situaciones que no deberán ocurrir jamás, por el bien de la democracia.

 

Una de ellas es la guerra de lodo y de acusaciones en que se convirtió el proselitismo político, desde la revelación de audios de conversaciones telefónicas –en la mayoría de las ocasiones reales, con personajes políticos actuales, pero con método ilegal para obtenerlos-, hasta la difusión de propiedades y cuentas bancarias, reales o no.

 

Sí, es necesario desnudar a quienes aspiran a un cargo popular, pero mediante los cauces legales o apropiados; es decir, los medios informativos con base en trabajos sustentados, investigados, o bien ante un ministerio público, con denuncia formal.

 

En ambos casos hubo poco de este tipo de trabajo pero sí de difamaciones, acusaciones, inventos, que a lo largo de la jornada proselitista lo único que ganaron no fue exponer crudamente al candidato o candidata, sino sembrar desconfianza entre los electores.

 

Es responsabilidad de los partidos políticos analizar cuántos electores perdieron también con campañas sin novedad, con la misma dinámica de hace décadas, caracterizada por la entrega de despensas, el acarreo de gente; el reparto de dádivas y promesas.

 

Todo se centró en llegar a un lugar lleno de gente traída exprofeso, hacer un mitin, gritar promesas de un cambio y apoyo para todos los rubros, y partir; en muchos casos también algunos candidatos tuvieron que hacer uso de aeronaves para trasladarse de un lugar a otro, lo que les impidió palpar la realidad.

 

Este proceso electoral se caracterizó, como nunca antes, por el uso de las redes sociales, particularmente Youtube, Facebook y Twitter, herramientas fundamentales en las sociedades modernas, pero que en nuestro caso oaxaqueño se utilizaron más para denostar.

 

Sin duda que el uso de teléfonos “inteligentes” se extiende cada vez más en Oaxaca, a pesar de la dispersión geográfica y la complicada orografía, que impide una comunicación telefónica celular de cobertura amplia. Pese a ello, la gente hace uso cada vez más de las redes sociales.

 

Otro punto desfavorable en este proceso fue la incesante violencia política pero principalmente la violencia homicida; como nunca antes, el asesinato de personas ha crecido de manera desmesurada pero sobre todo con tintes de crimen organizado.

 

Es imposible citar los casos aquí pero hay municipios que se han distinguido en este último año por el incremento de delitos de alto impacto, como Pinotepa Nacional, Santiago Jamiltepec, Villa de Tututepec de Melchor Ocampo, Juchitán, Tehuantepec, Matías Romero, Loma Bonita, Tuxtepec, Cosolapa…

 

Lo delicado es que la Secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía General del Estado hicieron poco para frenar la ola delictiva y el caso concreto es Juchitán, donde aun cuando hay más de 300 policías, sigue la ola de crímenes.

 

También por primera vez en muchos años, el Instituto Estatal Electoral atraviesa por un descrédito, por las decisiones erradas de sus consejeros, por favoritismo hacia determinados partidos políticos, por su opacidad tanto en el manejo de los recursos como la realización de sus sesiones.

 

Finalmente, en el caso de la elección de Gobernador del Estado, apunta este 5 de junio a una disputa entre dos, únicamente: Alejandro Ismael Murat Hinojosa y José Antonio Estefan Garfias. El primero de ellos, con ligera ventaja sobre el segundo, según los sondeos publicados en las últimas fechas.

 

Pero será usted, amigo lector-lectora, quien tendrá la última decisión, cuando acuda a las urnas a depositar su voto.

 

NIMIEDADES

 

1.- De manera increíble y con la complacencia de las autoridades estatales y federales, la Sección 22 del SNTE sigue causando destrozos, irritación social y ahora humillaciones. En realidad el gremio que encabeza RUBÉN NÚÑEZ y FRANCISCO VILLALOBOS se ha distinguido por la virulencia de sus ataques y estrategias, al estilo de la guerrilla, pero de manera cobarde cuando ocurre un hecho grave, culpan a “infiltrados”, para deslindarse de su responsabilidad. De manera increíble también han continuado los ataques a la prensa y a la sociedad en general, sin que nadie garantice la seguridad y la paz social, a unos días de los comicios.

 

2.- La violencia también se ha intensificado en el estado y apenas entre el martes y el miércoles ocurrieron tres ejecuciones, una en Tehuantepec y dos en Matías Romero. ¿En dónde está el Ejército Mexicano? ¿En dónde está la Policía Federal? Es la pregunta que se hacen los oaxaqueños en total indefensión, que sufren robos domiciliarios, robos con violencia, robo de vehículos, vejaciones y asesinatos.

 

3.- ¿Quién es LUIS ALFONSO SILVA? Derrochó recursos al por mayor e hizo sólo promesas por demás falsas e imposibles, como eso de llevar internet hasta el domicilio de cada ciudadano. El candidato del PAN-PRD a una diputación local ha sido en su corta vida pública, un funcionario de medio pelo, metido siempre en oficinas burocráticas y quizá por eso desconoce totalmente la realidad de las colonias marginadas y municipios circunvecinos. Pero esa ignorancia no lo exime de estar tirando el dinero del erario por todas partes, en aras de conseguir una curul que le permita seguir vegetando como burócrata.