Este domingo conoceremos el resultado de una de las campañas políticas por el gobierno del estado, más competidas y más costosas.

La disputa es entre dos de los grupos políticos de mayor dominio, tanto por sus recursos económicos como por sus influencias, además de sus saldos positivos y negativos en el ejercicio del poder. De un lado están los Murat que enfrente tienen al grupo de Diódoro Carrasco Altamirano del brazo con el gobernador Gabino Cue.

 

 

Por el tamaño del poder de los contendientes y conociendo el modus operandi de cada uno, la disputa -ya lo vimos en el desarrollo de la campaña electoral- es sulfurada. Ninguno da ni pide cuartel. Esta deducción la hago partiendo de los razonamientos de Hobbes y Gramsci: “la política puede resumirse como el arte de dominar al adversario; es, por tanto, un ejercicio del poder coercitivo: hacer que el otro haga lo que uno quiere”.

 

Este es el fin de la estrategia que usarán hasta la hora cero del próximo domingo cuando el árbitro electoral, diga el nombre del candidato vencedor.

 

El tamaño de los intereses en juego, podemos deducirlo con el siguiente dato:

 

Aunque el IEEPCO -árbitro electoral con nula credibilidad- autorizó 68 millones 134 mil pesos como tope máximo de gastos de campaña para la elección de gobernador, a los ojos del ciudadano medianamente informado, tal cantidad resulta una burla cuando vemos la gran cifra de dinero que circula en esta competencia. Es tal la inmensidad del dinero que corre en esta jornada electoral que muchos lo atribuyen como causa de la recesión económica que se resiente en las instancias gubernamentales.

 

Resulta hasta jocoso que Alejandro Murat Hinojosa, José Antonio Estefan Garfias y Benjamín Robles Montoya, sean los candidatos con mayor despilfarro y que hayan presentado ante el IEEPCO, hasta ayer, los gastos más reducidos. Apenas el 7 por ciento del tope autorizado, en el caso del primero.

 

Estefan Garfias, candidato de la coalición CREO, ha reportado solo el 6.2 por ciento, mientras que el candidato del Partido del Trabajo (PT), Benjamín Robles, sólo el 2.5 por ciento.

 

El árbitro electoral informa que estas cifras son muy bajas a comparación de otros estados donde hay elección. Lo peor es que nada los inhibe. No cumplen aunque podrían ser procesados penalmente. El INE lamentó que los candidatos presuman de gobiernos transparentes y de rendición de cuentas y no estén cumpliendo. Cada candidato tiene hasta este 4 de junio para presentar su informe correspondiente ¿cumplirán?

 

PODEROSOS

 

Respecto al poder político, hay que apuntar la cercanía de los Murat con su partido, el PRI en el gobierno federal que, sin duda, se la juega con su compañero de partido, Alejandro Murat Hinojosa.

 

Del otro lado, está Estefan Garfias candidato de la alianza PAN-PRD, apuntalado decididamente por Gabino Cue aliado con el ex gobernador Diódoro Carrasco Altamirano operador estrella del gobernador poblano Rafael Moreno Valle. Sabedores del tamaño del adversario, se dieron a la tarea de reclutar aliados de peso con la idea de nivelar fuerzas…y dinero. Uno de esos nuevos asociados es Ulises Ruiz Ortiz quien como ex gobernador resulta un adversario de cuidado y más cuando ha externado sus ansias revanchistas contra José Murat. No hay que olvidar que URO lo culpa del fracaso de su delfín Eviel Pérez Magaña. Este argumento resulta incierto porque después de su fracaso como aspirante a gobernador Eviel volvió a perder como candidato al Senado lo que confirma su débil presencia política. Pero aun así, Ulises persiste en buscar causantes de aquella debacle que echó al PRI del gobierno de Oaxaca.

 

En este reacomodo de fuerzas, Ulises ya es considerado un gran traidor a su partido, el PRI. Parece que eso no le importa, sabe que de ganar Estefan, aunque pierda el PRI, su vigencia en la vida política local estaría garantizada. Eso es lo que busca, además de saciar su venganza política.

 

Las trapacerías de este apóstata del partido que lo llevó a la cumbre el poder, son evidentes en los videos filtrados al calor de la campaña electoral. Las revelaciones de la señora Beatriz (Titis), Rodríguez, incondicional de URO; las formas tan superficiales de ejercer el poder y el uso imprudente del dinero público por diversos operadores de CREA como Jorge Castillo y Jaime Bolaños, delatados en esas filtraciones, exponen con crudeza la futilidad de estos políticos apegados a la línea maquiavélica de “el fin justifica los medios”.

 

Todos los políticos involucrados en esta trama tienen una cosa en común: sus orígenes políticos están en el PRI.

 

¿Qué HACER?

 

El anuncio de ayer del cartel 22 de replegar su activismo político y de no boicotear ni inducir las elecciones -a ver si cumplen- destensa un poco el ambiente social enrarecido que dejaron las campañas de odio.

 

Los que apostamos por Oaxaca tenemos que valorar nuestro voto y darle buen uso. Sufragar por el menos peor, el menos “quemado”, es el camino correcto. No votar, o dejarse convencer por dos o tres mil pesos y algunos espejitos que es lo que están ofreciendo los partidos, sería un acto de irresponsabilidad, de falta de cariño a Oaxaca. Reciban pero voten libremente. Finalmente lo que utilizan los candidatos es dinero público.

 

Dicen los analistas que ignorar las urnas equivale a ser analfabeta político lo que es la peor de las ignorancias. Un analista dice que una percepción puntual del porqué la política no es para improvisados y errados, la presenta muy gráficamente el poeta alemán, Bertolt Brecht quien refiere que “el peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”.

 

Que nadie contribuya a esto. Hay que ir a las urnas y reflexionar el voto. Esta columna ha contribuido al descubrir los positivos y negativos de todos los actores de la política chapulinera.