REFORMA

Ernesto Núñez

Oaxaca, México.  La coalición que hace seis años arrebató al PRI el Gobierno de Oaxaca llega hoy dividida a unos comicios en los que se prevé una guerra de estructuras electorales para movilizar a los votantes en la entidad.

 

 

Con el ex priista José Antonio Estefan como aspirante a la gubernatura, la coalición PRD-PAN enfrenta a una izquierda dividida y a un tricolor que busca recuperar uno de sus principales graneros de votos a nivel nacional.


Estefan carga, además, con el desgaste de la Administración de Gabino Cué, quien en 2010 prometió una transformación que no se ha concretado.

Alejandro Murat, candidato de la coalición PRI-PVEM-Panal, es arropado por los grupos priistas, sectores y gremios que fueron aliados de su partido y del gobierno de su padre, José Murat, mandatario de 1998 a 2004, al que hoy muchos ubican como el principal operador de la campaña de su hijo.

Pero el PRI también llega dividido a las urnas, pues es pública la enemistad entre los Murat y el ex gobernador Ulises Ruiz (2004-2010), quien apoya a varios candidatos a presidencias municipales y diputaciones locales, pero no al hijo de su antecesor.

Sin embargo, dos candidatos rezagados en las encuestas podrían ser determinantes para el resultado de hoy: Benjamín Robles, quien durante años aspiró a la candidatura de la coalición y que, al ser desplazado por Cué y Estefan, se fue al Partido de Trabajo, y Salomón Jara, candidato de Morena y uno de los fundadores del PRD oaxaqueño, quien llega a esta elección con el respaldo de un sector de la sección 22 de la CNTE.

Tres candidatos más, postulados por partidos locales a la gubernatura, contribuirán a la dispersión del sufragio.

Usos y costumbres

Además de la gubernatura, Oaxaca vota por 42 diputados locales, 153 Alcaldes por sistema de partidos políticos y 417 presidentes de comunidad por usos y costumbres.

Tradicionalmente, las elecciones de ayuntamientos han derivado en conflictos que se prolongan hasta la toma de posesión de las nuevas autoridades. Y este proceso no es la excepción.

Aunado a la operación de los ejércitos electorales que desplegarán los partidos y candidatos, el estado será vigilado por miles de elementos de la Policía Estatal y la Policía Federal, ante los posibles conflictos y la actuación de la CNTE.

El Instituto Nacional Electoral (INE) informó ayer que 11 casillas no serán instaladas en el distrito 7, con cabecera en Juchitán, y una más en el distrito 10, con cabecera en Miahuatlán.

En ambos casos, el Instituto no pudo integrar las casillas por conflictos locales.

El resto de las casillas (5 mil 167) se abrirán a las 8:00 horas, para esperar el voto de 2.7 millones de ciudadanos inscritos en la lista nominal.