El Banco Mundial recortó sus proyecciones de crecimiento global para 2016 a 2.4 desde 2.9 por ciento previsto en enero, aunque para el caso de México auguró la misma tasa de avance del año pasado, de 2.5 por ciento en el presente año, para luego repuntar a 2.8 por ciento en 2017 y tres por ciento en 2018.

 

 

 

El organismo expuso que el avance de México este año será posible por una continua recuperación del consumo de los hogares, a medida que los ingresos reales se vean favorecidos por la baja inflación y el descenso del desempleo.

 

En su reporte de Perspectivas Económicas Mundiales de junio de 2016 agregó que se espera un fuerte crecimiento de la inversión en México, a medida que se materialicen los beneficios de las reformas estructurales adoptadas.

 

A pesar del optimismo, la nueva previsión de crecimiento para México en 2016 es tres décimas menor a la esperada por el Banco Mundial en enero. Mientras que para 2017 y 2018 bajó dos décimas, en ambos casos.

 

El organismo subrayó que en varios países centroamericanos se pronostica que la política monetaria seguirá siendo flexible, con tasas de inflación bajas que alentarán la inversión.

 

Previó que América Latina se contraerá 1.3 por ciento en 2016, tras un descenso de 0.7 por ciento en 2015, los primeros lapsos ininterrumpidos de recesión en 30 años. Se espera que la región comience a expandirse en 2017 y que cobre un impulso para crecer dos por ciento en 2018.

 

Precisó que las perspectivas son variables en la región, ya que América del Sur se contraerá 2.8 por ciento este año y se recuperará en 2017.

 

Entre los países con recesión se ubicarán Brasil y Ecuador, ambos con una caída de cuatro por ciento, Venezuela con un retroceso de 10.1 por ciento y Argentina de 0.5 por ciento.

 

Contracorriente

 

Por el contrario, se prevé que la producción en la subregión de México y América Central, respaldada por los vínculos con EU y el sólido desempeño de las exportaciones, crezca tres por ciento en 2017 y 2018.

 

Sobre el crecimiento mundial, el organismo explicó que el recorte en las expectativas de crecimiento se debe al lento crecimiento en las economías avanzadas, a los persistentemente bajos precios de los commodities, al débil comercio mundial y a la baja de los flujos de capitales.

 

Resaltó que los países exportadores de materias primas y los emergentes han luchado para adaptarse a más bajos precios del petróleo y otros commodities, y esto representa la mitad de la revisión a la baja.

 

“Este lento crecimiento subraya que es críticamente importante para los países perseguir políticas que impulsen el crecimiento económico y mejoren las vidas de aquellos que están en extrema pobreza”, dijo Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial.

 

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