REFORMA

Alan Miranda

Cd. de México.  El Gobierno federal rescatará la concesión de la Autopista Barranca Larga-Ventanilla, en Oaxaca, que será devuelta por ICA como parte de su plan de reestructura, confirmó Raúl Murrieta, subsecretario de Infraestructura de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

 

 

“Sobre los 2 mil 500 millones de pesos (…) es más o menos lo que hay que invertir durante un año para poder entregar esa autopista y ponerla al servicio de los ciudadanos”, dijo Murrieta Cummings en entrevista.

Los recursos serán aportados por el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), administrado por


Este fondo también se quedará con la concesión, como ha sucedido con otras autopistas, como la México-Puebla, México-Acapulco, etcétera, que le pertenecen, aunque son operadas por Caminos y Puentes Federales (Capufe).

ICA dio a conocer esta mañana el plan de negocios que seguirá tras la reestructura que deberá seguir para salir de la crisis financiera en que se encuentra.

Éste incluye la posibilidad de devolver la concesión de esta autopista, que une la capital oaxaqueña con la costa, o hacer que el Gobierno invierta en ella, debido a que ICA no tiene suficiente dinero para hacerlo por su cuenta.

Murrieta destacó que, a mediano plazo, podría volver a licitarse para que esté en manos de privados.

La Secretaría e ICA están haciendo cuentas y revisando la documentación del proyecto para determinar quién le deberá a quien. Por una parte, hay penalizaciones que la empresa debe pagar por abandonar voluntariamente la concesión, pero al mismo tiempo tiene derecho a recuperar una parte de su inversión, detalló Murrieta.

En cuanto a las labores de construcción, la SCT también está analizando con sus abogados si contratará a la propia ICA para que concluya o buscará a otros constructores. El inconveniente de esta última opción es que tendría que llevarse a cabo un nuevo proceso de licitación, que podría retrasar la apertura de la vialidad, programada para el verano del 2017.

Originalmente, esa autopista fue concesionada a la empresa Omega, pero ICA asumió su control en el año 2009, por un plazo de 30 años, que vence en 2039.

La compañía ha avanzado en la construcción, pero no ha logrado completarla debido a diversos problemas, como negociaciones fallidas con comunidades por las que atraviesa, en las que los pobladores piden obras de remediación.

ICA y la SCT han dado a conocer varias fechas de entrega, por lo menos desde mayo de 2014, pero ninguna se ha cumplido.

En cuanto a las otras dos autopistas que la empresa tiene pendientes -la Apaseo el Grande-Palmillas y la Mitla-Tehuantepec-, el funcionario federal dijo que no tiene conocimiento sobre planes de deshacerse de las concesiones y, de hecho, tiene acordadas fechas para su terminación.