El operativo que inició ayer por la tarde la Policía Federal fracasó en el Istmo de Tehuantepec, pues la mayoría de los bloqueos que retiró, permanecen. Únicamente logró hacer a un lado la protesta en las inmediaciones de la refinería “Ing. Antonio Dovalí Jaime”, para permitir la salida de pipas cargadas con combustibles.

 

 

El Gobierno del Estado de Oaxaca ha guardado hermetismo hasta el momento, lo que ha generado psicosis en la entidad, desinformación y confusión acerca de las incursiones policiacas, mientras que la Sección 22 del SNTE acusa represión, heridos y ataques masivos.

Los federales iniciaron sus desalojos cerca de las 15:00 horas en la carretera federal 190, a la altura de Santo Domingo Zanatepec, donde sin resistencia y con el uso de gases lacrimógenos, retiraron el bloqueo, que después se reinstaló.

Al filo de las 18:00 horas incursionaron en Ciudad Ixtepec, donde se dio el primer enfrentamiento y se detonaron además armas de fuego, sin que se reportaran personas heridas; el bloqueo fue retirado pero amenazan con volver hoy.

Los elementos policiacos evadieron llegar a Juchitán de Zaragoza, debido a la presunta presencia del crimen organizado, que habría armado a la mayoría de los manifestantes; en el trayecto quitaron otro bloqueo a la altura de Mixtequilla.

En Tehuantepec se dio una nueva refriega para intentar desalojar las vías de comunicación; no obstante el bloqueo permanece este sábado.

Al filo de la media noche y los primeros minutos de hoy llegaron a Salina Cruz, donde lograron liberar los accesos a la refinería, para permitir la salida de pipas; sin embargo, los manifestantes continúan en otro sitio cercano.