Con la premisa de que el aborto es “un mal mayor” al de la violación, la Arquidiócesis Primada de México reprobó la norma oficial de la Secretaría de Salud que permite practicar abortos en todo el país en casos de abuso sexual, con la sola manifestación de la víctima, es decir, sin requerir una orden judicial o que los congresos locales lo aprueben.

 

 

 

“Un mal terrible es la violación de una persona, pero un mal mayor es asesinar al inocente que lleva en su vientre que nada tiene que ver”, manifestó a La Razón, el vocero de la Arquidiócesis, Hugo Valdemar.

 

Dijo que “no se puede remediar un mal haciendo un mal mayor […], y es irresponsable que las mujeres utilicen una excusa tan simple como es la violación”.

 

Además, acusó a las autoridades por “tomar muy a la ligera” consolidar dicha norma. “Nos sorprende mucho esta norma que se establece en la Secretaría de Salud porque se banaliza una cosa que es tan seria; es decir una chica que por algún descuido o circunstancia especial puede llegar a decir: pues me violaron; basta que lo diga para que se permita un aborto”, reprochó.

 

A la pregunta de si no minimizó a las víctimas de violación por calificar este delito como “simple”, Valdemar defendió su argumento así: “no se puede asesinar a un ser inocente a causa de algo que no hizo y que no tiene culpa, ya que en esos casos muy dramáticos, por supuesto, está la opción de darlo en adopción”.

 

En relación a las medidas para rechazar esta norma por parte de la Iglesia católica, contestó que habrá movilizaciones de grupos católicos a favor de la vida bajo una línea de acudir a las diversas instancias para hacer sentir su preocupación y su oposición a lo que llamó: “normas que se toman muy a la ligera”.

 

Asimismo, agregó que con esta norma “se propagará más el aborto”.

 

En tono molesto, advirtió que el aborto no está permitido en la mayoría de los estados del país, por lo que “se abre la puerta de manera indiscriminada a una práctica que es criminal”.

 

Agregó que “lo que se discrimina está en el vientre de esa muchacha, de esa persona humana y no es parte de su cuerpo. Se equivocan cuando dicen es que es mi cuerpo; no, lo que está ahí gestándose no es su cuerpo”.

 

Por lo anterior, precisó que la determinación de una mujer de abortar es “asesinar a un ser indefenso, y esto es tanto como incentivar la práctica del aborto”.

 

Aseveró: “el mayor drama que escucha de las mujeres es cuando han abortado y durante toda su vida no se lo perdonan”.

 

Sobre el porqué la Iglesia no puede aceptar el aborto ante casos de violación, enfatizó: “de ninguna manera, porque no se puede remediar un mal haciendo un mal mayor”.

 

Opinó que la Iglesia católica analiza la norma de permitirse el aborto para tener argumentos cuando se reúnan con autoridades.

 

“Tratamos de entender en qué consiste la norma y cómo se piensa aplicar; ello, para mostrar nuestra preocupación a la autoridad”.

 

Aseguró que en breve, el cardenal Norberto Rivera, mostrará su inquietud a las autoridades junto con la Conferencia Episcopal, “pues no se trata de un tema religioso sino de un tema de la vida humana”.

 

La Razón