¿Qué falló para que Oaxaca padezca, otra vez, el infierno del 2006?

Así pregunte a un alto funcionario del gobierno. Le dije si había fallado la política. La respuesta fue a bocajarro. No. Lo que falló fue la cartera. Las heridas del desastre 2006, aún están muy frescas y, aunque parezca increíble, los principales protagonistas siguen vivos y actuantes y “ya les gustó el negocio”. La única variante es que los terroristas ya no son todos profesores, la mayoría son ingenuos arrastrados en una aventura incierta por los “maistros” que manejan “organizaciones sociales” como FIOB, FPR, CODEP, MULT, COMUNA, COCEI, entre otras que al sentir que se acababa la fuerza -y el dinero- del cartel 22, han brincado al partido MORENA.

 

 

Pero ¿qué tiene que ver la cartera?

 

Representantes de, al menos, dos de estas organizaciones, en medio de la gran confusión de los desalojos de ayer, reconocieron como sus adeptos a los dos muertos. Tal afirmación confirma que son ellos los que llevaron al matadero a sus ingenuos seguidores a los que les dan migajas de las cantidades multimillonaria que recibían del gobierno del cambio. Otro que perdió la vida fue un policía estatal. Eso es lo que surgía, hasta anoche, de los confusos trascendidos.

 

El negocio les gustó a Flavio Sosa del COMUNA, a Uriel Díaz Caballero del MUTL, a Carlos Aguilar Castellanos, dueño del FALP; Bernardino Bautista del FIOB, Alfredo Esparza de MAIZ, Samuel Hernández del CODEP, entre otros muchos. De acuerdo al último reporte de la Sedesho, veamos lo que recibían.

 

El MULT se embolsó 197 millones de pesos en los años 2011-12. Los recibió Uriel Díaz Caballero. No hay una sola evidencia de que tanto dinero haya servido para reivindicar a los triquis que mueve a su antojo.

 

En ese mismo lapso de tiempo, en nombre del FALP su propietario motejado “chino mugres” Carlos Aguilar, se embolsó 77 millones de pesos. Es tan mañoso que en su natal Tlacolula, lo detestan.

 

El FIOB de Bernardino Ramírez Bautista, también en los años citados, recibió a fondo perdido –así entrega el gobierno tanto dinero- 27 millones de pesos.

 

En las barricadas de Nochixtlán, los reportes indican que los campesinos más agresivos contra la policía que los desalojó, los llevó Omar Alfredo Esparza quien controla la organización MAIZ. Este agitador profesional recibió del gobierno de Gabino Cue, en ese mismo lapso de tiempo, 7.5 millones de pesos. De igual manera, sin comprobación alguna.

 

Otra de las organizaciones más radicales es CODEP. Negocio, digo organización, del profesor Raúl Gatica. Este “luchador social” por las tropelías que cometió en el 2006 se autoexilió en Canadá. Aunque vive en ese país, o vivía hasta has dos meses en que insistía en retornar para vigilar su negocio más de cerca, se da el lujo de exigir que CODEP le pague sus gastos aparte de las subvenciones que recibía como su salario de maestro y todas los privilegios que significan las prestaciones del IEEPO. Para que el “reivindicador” de las clases jodidas viva a cuerpo de rey, el gobierno le dio en esos dos años, a su lugarteniente Samuel Hernández Morales 98 millones de pesos.

 

Otro que recibía tanto dinero -75 millones de pesos en dos años- era el demonio de Tasmania. Famoso mote de Flavio Sosa, dueño de COMUNA. Digo famoso porque ese escandaloso animalito de la fauna australiana que se engulle a su progenitora, tiene mucha similitud con el agitador profesional debido a la glotonería que se le conocen por el poder y el dinero. La voracidad del demonio de Tasmania, entrampó en serio conflicto al pueblo de San Agustín de las Juntas. El presidente del comisariado ejidal Alfredo Carrillo Lara, al ser destituido por su pueblo dijo que de los 16 millones de pesos que le pagó el gobierno federal por la expropiación de terrenos del Aeropuerto local, diez se le quedaron a Flavio Sosa por su “asesoría”.

 

Un pequeño botón que confirma que la glotonería de este “luchador social” no tiene límite. Su empresa, digo organización, COMUNA recibió en los tiempos que he citado, 74 millones de pesos.

 

Tanto dinero público malversado en estos vividores del redentorismo social, es lo que en este momento sirve como combustible para reeditar el infierno del 2006. Aún no se levanta Oaxaca y otra vez esta postrada entre la violencia y la voracidad de estos personajes. La situación es más riesgosa hoy. Los tres muertos y cerca de 50 heridos que dejó la actuación de la Policía en el desbloqueo de carreteras, es lamentable. Pero más lúgubre que, cuando el orden se restablezca, Oaxaca lamentará la muerte del policía que cayó en cumplimiento de su deber, la de los dos ingenuos (hasta anoche) “combatenientes” que murieron movidos por su ignorancia y necesidad al secundar el llamado de esos dirigentes que he mencionado. Cuando amanezca, esos vividores del presupuesto, el dueño del MORENA, el tabasqueño López, y el gobierno federal y estatal, negociarán, se abrazarán y el pueblo…que se joda.