Cd. de México.- A casi un mes de que se instaló en La Ciudadela, el plantón de la CNTE crece.

 

 

 

Aproximadamente 200 casas de campaña más fueron instaladas entre el fin de semana y el lunes, con lo que el campamento se extendió.

 

En la Plaza de La Ciudadela, en la explanada frente al Mercado de Artesanías y las aceras de las calles Enrico Martínez, José María Morelos, Emilio Donde y Tres Guerras, se contaron más de mil casas de campaña.

 

Durante un recorrido, REFORMA observó que los dormitorios improvisados de los profesores, al igual que sus enseres, están cubiertos con lonas amarradas a postes, árboles y esculturas.

 

Los lazos que sujetan los plásticos al mobiliario urbano, también hacen de tendederos para la ropa de los maestros, quienes la lavan en cubetas, con agua que les dota el Gobierno capitalino mediante pipas.

 

“Sí, nos ha estado apoyando el Gobierno de la Ciudad, pero también nos tiene bien vigilados, casi que no quiere que salgamos de aquí”, comentó una profesora del Estado de Guerrero.

 

El campamento está custodiado permanentemente por elementos del cuerpo de granaderos, quienes tienen cerrados los accesos a La Ciudadela con camiones y camionetas.

 

El cerco policiaco se ubica en las esquinas de Balderas y Emilio Donde; Chapultepec y Enrico Martínez, y en Tres Guerras y Emilio Donde.

 

En este último punto, el sitio es realizado por elementos de la Policía Federal y se usa una valla metálica que rodea las inmediaciones del edificio central de la Secretaría de Gobernación, ubicada sobre Bucareli.

 

Los profesores acusan que la presencia policiaca les impide transitar libremente.

 

“En el cibercafé que está en esa esquina (Tres Guerras y Emilio Donde) no nos dejan entrar, porque los policías pidieron que no den servicio a los manifestantes”, denunció una maestra de Chiapas.

 

El campamento de la CNTE se concentra principalmente en la explanada que hay entre la Biblioteca de México y el Centro de Artesanías, en torno al monumento a Morelos, donde no queda espacio para el tránsito peatonal.

 

Pero las casas de campaña abrazan, como cinturones, los edificios de la Voca 5, del Mercado de Artesanías y del Teatro Ciudadela.

 

“Es complicado pasar por aquí, pero es más rápido que darle la vuelta por Ayuntamiento, y parece que van a estar un buen rato todavía”, comentó Francisco, quien trabaja en la Voca 5.

 

… Y les ponen regaderas

 

 

El campamento de la CNTE ha sido equipado, ahora, con sanitarios y regaderas portátiles.

 

De acuerdo con los propios integrantes de la disidencia magisterial, el pasado fin de semana fueron colocadas ocho regaderas y al menos 50 sanitarios portátiles.

 

Los profesores dijeron desconocer quién instaló los equipos, mientras que en la Delegación Cuauhtémoc se deslindaron, al comentar que el Gobierno central está a cargo del resguardo del plantón.

 

Las regaderas, ubicadas en la esquina de Enrico Martínez y Morelos, son suministradas con dos tinacos, con capacidad de 750 litros cada uno, los cuales son llenados con pipas.

 

“Los baños pueden molestar a la gente que vive o pasa por aquí, pero también es incómodo para nosotras.

 

“Salir de la regadera, con el cabello mojado y con la toalla en la mano, y que las personas nos vean como gente rara e invasora, es incómodo, pero es lo que hay que experimentar como respaldo al movimiento”, dijo una maestra de Guerrero.

 

Los sanitarios portátiles fueron distribuidos en dos puntos: la esquina de Enrico Martínez y Morelos, y Tres Guerras con Emilio Donde.

 

Adicionalmente, los profesores habilitaron dos letrinas, cubiertas con plásticos, cuyas descargas dan a coladeras del drenaje público, ubicadas sobre Emilio Donde, justo frente al Centro de Artesanías de La Ciudadela.

 

 

Reforma / Alberto Acosta