La fiscalía de la Ciudad de México allana un edificio ocupado en el barrio de La Condesa. Los invasores habían construido un túnel a la casa de al lado.

 

A las seis y media de la mañana de este miércoles, medio centenar de agentes del Grupo Especial de Reacción e Intervención de la fiscalía de la Ciudad de México, GERI, han empezado a rodear el número 12 de la calle Benjamin Hill. Era la famosa casa de la Asamblea de Barrios, un edificio ocupado hace varios añosen el barrio de La Condesa, una zona exclusiva de la capital, llena de bares, parques y restaurantes.

Hacía tiempo que los vecinos denunciaban que el predio era un nido de delincuentes. El jefe político del distrito que incluye a La Condesa, Ricardo Monreal, explicaba el otro día al periodista Héctor de Mauleón que había pedido ayuda a la fiscalía para tratar este asunto. “Solicito su intervención urgente (…) ya que se tienen infinidad de denuncias por los delitos de robo a transeúnte, narcomenudeo y extorsión, cometidos por la gente que habita en esos puntos y se hacen llamar Asamblea de Barrios”.

A eso de las 7.15 de la mañana, los GERI han forzado la puerta del inmueble. Un juez les había dado permiso de registrar la planta baja y el primer piso, aunque los vecinos han denunciado que la Asamblea de Barrios ocupaba el edificio entero.

Los peritos de la fiscalía han encontrado nueve motocicletas, 300 cohetes, ruedas de carro, de ocho a diez perros, un altar a la Santa Muerte y al fondo, en una pieza vacía, un túnel a medio hacer. Por las explicaciones que han dado funcionarios de la fiscalía, el túnel habría comunicado al edificio de al lado, cuya entrada da a la avenida Baja California. De momento ya comunicaba tres cuartos subterráneos. En uno de ellos, ha informado el segundo al mando de la fiscalía, había una buena cantidad de documentos de una “empresa marítima”.

En diciembre del año pasado, policías locales y delincuentes acabaron a tiros en la avenida Baja California, junto a la puerta del inmueble. Mauleón, que ha seguido el caso estos meses y hoy justo ha recibido amenazas de la Asamblea de Barrios por Twitter, escribió en mayo que habían acabado a tiros porque los policías querían robar 90 sobres de cocaína a los otros.

Cuando los GERI han entrado, ya no había nadie. Aunque el registro continuaba esta tarde, los investigadores no han encontrado de momento droga de ningún tipo.

El País