QUIENES conocen bien cómo se hace la política en Oaxaca, aseguran que los terribles acontecimientos ocurridos el domingo -que dejaron un saldo de nueve muertos y decenas de heridos- no fueron obra de la casualidad.

 

 

EN REALIDAD, dicen, hay que tomarlos como un mensaje de bienvenida para Alejandro Murat. ¿Y de parte de quién la sorpresita? ¡Ulises!, perdón, ¡albricias!

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