REFORMA

OAXACA.- La movilización de la CNTE le pegó ya a la cocina de los oaxaqueños.

 

 

Ante el desabasto por los bloqueos, la carne de pollo subió de 50 a 75 pesos el kilo; el tomate pasó de 9 a 14 pesos el kilo, y el aguacate se disparó de 55 a 70 pesos el kilo.

“Todos los días llegan a la Central de Abastos de Oaxaca entre 15 y 20 camiones con todo: abarrotes, frutas, verduras o carne. Ahora, están llegando dos camiones a lo mucho, el abasto ya está en alerta roja, no sé qué vamos a hacer”, externó Daniel Caballero, un distribuidor de frutas.

Las naranjas también cuestan más, debido al riesgo que implica el paso de camiones por los retenes de los manifestantes. Ahora, 100 naranjas cuestan 240 pesos, cuanto antes se pagaban sólo 180 pesos.

Carlos, un distribuidor del cítrico en restaurantes del centro, repartía hasta 500 naranjas por negocio antes del 15 de mayo, cuando comenzó el paro docente.

“Ahora estoy dejando 200 o 240, y además ya encareció. Lo que nos dicen los camioneros es que prefieren no arriesgarse”, contó.

Conductores que traen en tráileres su carga, explican la odisea para llegar.

“Yo traigo papaya desde Tehuantepec, la fruta es muy delicada, si la asoleas o la mantienes en el calor constante se te va a madurar y así baja su precio”, refirió Cipriano, uno de los conductores que pagó cuotas de 400 a 600 pesos a maestros de la CNTE para entrar a la ciudad de Oaxaca.

Alberto, un chofer que trae lechugas, epazote, verdolagas, perejil y cilantro de Puebla, llegó frustrado.

“Casi toda la carga se fue al carajo, ya no sirve, se pudrió. Nos tuvieron parados antes de retén en Nochixtlán, nos ordeñaron los tanques de diesel para sus fogatas o bombas molotov, y todavía el pago de dinero para pasar. No se puede así, prefiero no traer nada”, señaló.

Las amas de casa pagaron más en el mercado. “¿Qué vamos a comer? El huevo subió de 38 a 45 pesos”, se quejó doña Victoria.

De los comercios en el centro, ni qué decir. Desde mayo los empleados conviven con los maestros en plantón y los visitantes sortean lazos y hules a su paso.

“Yo ya quebré, ya pedí un préstamo para recuperarme del plantón de maestros en el Zócalo del año pasado y las cosas siguen igual”, dijo el italiano y dueño de Don Pizzotte, un negocio de pizzas.

Los comerciantes del centro aseguran que sus ventas bajaron hasta en un ochenta por ciento.

“Un mes ya no lo soporto. Estoy a punto de irme de Oaxaca, estamos perdiendo, cuándo nos vamos a recuperar, de esto ya no se recupera nadie, qué hago aquí, cada día está peor”, externó doña Teresa, una mesera de un restaurante céntrico.

Daniel Caballero, el expendedor de hortalizas en la central de abastos, anticipó un problema mayor.

“La actividad comercial bajó al 50 por ciento, están dejando pasar la carga a cuentagotas, de seguir así, la rapiña es lo que va a seguir”, advirtió.