Juan Ricardo Montoya

Corresponsal

Periódico La Jornada

Domingo 26 de junio de 2016, p. 25

Pachuca, Hgo.

El PRI ganó la gubernatura de Hidalgo, aun cuando perdió 61 de los 84 municipios del estado, debido a, entre otros factores, la equidad de género, que obliga a los partidos a postular mujeres en la mitad de los puestos de elección, aunque no sean competitivas y a la reducción de los tiempos de campaña de 60 a 30 días, consideró el gobernador electo de la entidad, Omar Fayad Meneses.

 

 

Lo anterior provocó el voto diferenciado de los electores, que para alcaldes votaron por la oposición y para gobernador lo hicieron por el tricolor, sostuvo. El PAN, sin embargo, alega que hubo fraude en la elección de mandatario estatal con el aval del órgano electoral.

El proceso de impugnación por el triunfo del priísta se inició ayer con la revisión de mas de 2 mil actas de igual número de casillas, de las 3 mil 644 (60 por ciento) que se instalaron el pasado 5 de junio.

Fayad Meneses, gobernador electo de Hidalgo, consideró que la derrota del PRI en 70 por ciento de los municipios se debió al principio de equidad y de género que impulsó como candidatas a mujeres no competitivas

Mandamos mujeres candidatas aunque no fueran competitivas; son mujeres priístas, honestas, trabajadoras, pero no se habían preparado, ni siquiera se habían inscrito (para participar en el proceso interno de selección de candidatos); era cumplir a fuerza la equidad de género que está en la ley; llevamos 41 mujeres candidatas, de esas perdimos 28, justificó.

En entrevista colectiva explicó que a muchas candidatas las “mandamos a fuerzas, pues hubo municipios donde no se registraron mujeres (como aspirantes a la candidatura del tricolor); en Tulancingo se inscribieron dos o tres, pero hubo municipios donde no se inscribió ninguna”.

El mandatario electo reconoció que en el PRI al igual que en otros partidos no hay formación de cuadros femeninos ni mecanismos para encauzar a las mujeres a tener participación política activa.

Consideró que el PRI ganó la gubernatura pese a haber perdido 70 por ciento de los municipios a causa del voto diferenciado, pues los ciudadanos ya no sólo votan por el logo de los partidos, sino por los perfiles de los candidatos. El PRI ya no va por carros completos, sentenció.

Según Fayad Meneses, otro factor de la derrota del tricolor en los comicios para ayuntamientos fue la reducción de los tiempos de campaña; un mes no es tiempo suficiente para posicionar candidatos, dijo.

Fraude descarado: Buganza

Sin embargo, su contrincante, el ex abanderado panista Francisco Xavier Berganza, sostiene que la victoria del PRI en la gubernatura fue resultado de un fraude descarado, peor que los perpetrados en los años 50 con la complicidad del órgano electoral.

En su opinión, no hubo voto diferenciado ni se debió a la falta de mujeres competentes, sino más bien a un fraude electoral de grandes proporciones que se perpetró con la complicidad del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH).

Se sacaron y metieron boletas en casi todas las casillas, sobre todo en las correspondientes a la elección de gobernador con el respaldo de los representantes del IEEH, aseveró.

Destacó que una irregularidad grave que se señala en la impugnación fue la caída de la página del Programa de Resultados Electorales Preliminares por más de tres horas, lo que según el IEEH, fue a causa de un hackeo externo.

Por ello, dijo que su equipo jurídico, en la solicitud de impugnación que interpuso ante el Tribunal Estatal Electoral de Hidalgo exigió la revisión de la votación de 2 mil 160 casillas de las 3 mil 644 que se instalaron, lo cual se inició la mañana de este sábado.

Ganó PES 8 de 61 alcaldías

El Partido Encuentro Social (PES) compitió por primera vez en Hidalgo y ganó ocho de las 61 alcadías. Alejandro González Murillo, su dirigente nacional y coordinador de los diputados federales, es sobrino de Jesús Murillo Karam, ex gobernador de Hidalgo y ex procurador General de la República.