Salina Cruz.— La refinería Antonio Dovalí Jaime del puerto de Salina Cruz es la más grande del sistema nacional de refinación en el país, por ello existe preocupación por parte del estado de un desabasto y parálisis ante los prolongados bloqueos en siete puntos del Istmo de Tehuantepec.

 

 

Esta refinería tiene capacidad para procesar 330 mil barriles diarios de petróleo crudo, cubriendo así las necesidades regionales de combustibles en Oaxaca y Chiapas.

 

El paso intermitente en los bloqueos que están establecidos en Zanatepec, en los límites con Chiapas, así como los caminos alternos en Juchitán y Matías Romero que conectan con Veracruz, permiten que las pipas pasen y se abastezcan en la refinería.

 

De acuerdo con el departamento de comunicación social de la planta, ésta sigue operando con normalidad, aunque continúa limitado el abasto.

 

Petróleos Mexicanos (Pemex) subrayó, a través de su vocero, que no hay localidades sin combustibles, y aunque podría agotarse el inventario de un producto en alguna estación de servicio, en la siguiente los ciudadanos podrían encontrarlo.

 

Así, muchas de las pipas atraviesan el bloqueo de Zanatepec después de las 5:00 de la tarde y concluyen hasta la mañana del día siguiente, cuando los manifestantes vuelven a establecer el bloqueo. Los caminos alternos también son utilizados para evadir los bloqueos en Tehuantepec, Juchitán y Matías Romero, y llegar a Veracruz y Chiapas, de allí al resto del país.

 

Frente a los bloqueos, Pemex ha implementado, a través de sus Terminales de Almacenamiento y Reparto (TARS) de Oaxaca y Salina Cruz, una estrategia para suministrar gasolinas Premium y Magna, así como diesel, sobre todo a aquellas estaciones que cuenten con bajos inventarios.

 

“La refinería Antonio Dovalí Jaime de Salina Cruz continúa abasteciendo los combustibles a las TARS para mantener los inventarios suficientes para atender la demanda de los consumidores, a quienes se les solicita no realizar compras extraordinarias”, explica la empresa.

 

Disminución de productos. A pesar de que el desabasto no parece notarse demasiado en los mercados públicos de Juchitán, Tehuantepec, Matías Romero, Salina Cruz e Ixtepec —los municipios más grandes del Ist-

mo donde se localizan los bloqueos—, los precios aumentaron al doble con el argumento de que se encareció el servicio de transporte.

 

Asimismo, los comercios de abarrotes en el municipio de Salina Cuz muestran una disminución de los productos básicos y enlatados, porque se tarda en llegar el suministro y se realizan varios transbordos en distintos bloqueos. Las tiendas de segunda necesidad —como las de pintura— también son afectadas.

 

Los actos de saqueo en tiendas cesaron, pero aquellas que sufrieron rapiña, como Aurrerá, Soriana, Autozone, Automotriz López Lena y Cinema Henry se encuentran completamente cerradas y sin vigilancia.

 

En tanto, los dos vehículos quemados de la empresa Sur aún se localizan en la carretera federal, sólo fue removido uno para dar paso a los vehículos en el puente de fierro Los Perros en Juchitán.

El Universal / Roselta Chaca